Hola a todos,
Queríamos comunicar a todos nuestros lectores, a los que aprovechamos la ocasión para agradecer su interés por esta página y sun fidelidad a nuestros contenidos, que hemos cambiado de blog, por lo que, a partir de ahora, podéis encontrarnos en una nueva dirección: http://torresderefrigeracion.wordpress.com/
La página actual no la cancelaremos por el momento por lo que podéis seguir encontrando todos nuestros contenidos antiguos, pero sí hemos dejado de alimentarla.
Gracias de nuevo. Un saludo
sábado, 21 de febrero de 2009
sábado, 24 de enero de 2009
Los condensadores y torres de enfriamiento evaporativo en el PAE
La inclusión de los equipos de enfriamiento evaporativo en las medidas incluidas en el Plan de Ahorro y Eficiencia Energética (PAE) es una muestra de cómo este sistema es entendido por las instituciones competentes como una tecnología idónea a la hora de mejorar la eficiencia energética. El PAE es una de las principales herramientas de las que el Gobierno se ha dotado para alcanzar los objetivos de reducción energética fijados por la Comisión Europea: la Unión Europea obliga a los Estados miembros a lograr un ahorro energético del 9% en el año 2009. El actual PAE abarca los años 2008-2012 y contiene actuaciones concretas que se van a llevar a cabo en los sectores con mayor potencial de ahorro energético, como industria o edificación, entre otros. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha diseñado 28 medidas de las cuales 5 afectan al sector edificación y una al de equipamiento; en ellas, los equipos de enfriamiento evaporativo aparecen como una alternativa para conseguir un mayor ahorro energético.
Estas medidas se han diseñado atendiendo, por una parte, a los servicios que demandan un mayor consumo de energía, entre los que se encuentra la climatización, y, por otra parte, se han fijado los resultados energéticos que deben alcanzar las soluciones técnicas solicitantes de un apoyo económico. En este sentido, el PAE establece una serie de ayudas económicas para el establecimiento de medidas de ahorro y eficiencia energética, que oscilan entre el 22 y el 35% del coste de la instalación. Éstas son concedidas a través de las Comunidades Autónomas en función de una serie de requisitos de eficiencia energética establecidos en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios). Por último, el PAE establece también Planes Renove de sustitución de equipos en instalaciones térmicas de calefación, climatización y producción de agua caliente sanitaria que incorporen equipos de alto rendimiento energético.
La refrigeración por agua constituye un mercado en constante crecimiento a nivel europeo y mundial, tanto en lo relativo al número de instalaciones (en la actualidad existen más de quinientas mil con equipos de enfriamiento evaporativo en Europa) como en lo que se refiere al número de empresas suministradoras de dichos equipos. El uso del enfriamiento evaporativo está, además, respaldado por una notable industria manufacturera, que elige esta tecnología en casi todas las aplicaciones que han de disipar calor.
Estas medidas se han diseñado atendiendo, por una parte, a los servicios que demandan un mayor consumo de energía, entre los que se encuentra la climatización, y, por otra parte, se han fijado los resultados energéticos que deben alcanzar las soluciones técnicas solicitantes de un apoyo económico. En este sentido, el PAE establece una serie de ayudas económicas para el establecimiento de medidas de ahorro y eficiencia energética, que oscilan entre el 22 y el 35% del coste de la instalación. Éstas son concedidas a través de las Comunidades Autónomas en función de una serie de requisitos de eficiencia energética establecidos en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios). Por último, el PAE establece también Planes Renove de sustitución de equipos en instalaciones térmicas de calefación, climatización y producción de agua caliente sanitaria que incorporen equipos de alto rendimiento energético.
La refrigeración por agua constituye un mercado en constante crecimiento a nivel europeo y mundial, tanto en lo relativo al número de instalaciones (en la actualidad existen más de quinientas mil con equipos de enfriamiento evaporativo en Europa) como en lo que se refiere al número de empresas suministradoras de dichos equipos. El uso del enfriamiento evaporativo está, además, respaldado por una notable industria manufacturera, que elige esta tecnología en casi todas las aplicaciones que han de disipar calor.
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sábado, 17 de enero de 2009
El enfriamiento evaporativo y la construcción sostenible
El principio de refrigeración evaporativa, aplicado entre otros en las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos, desempeña un papel fundamental en el ahorro energético que demanda la sociedad actual. Dichos equipos se constituyen por su funcionamiento y diseño como una alternativa realen cualquier nueva construcción y en la incorporación de estas edificaciones en el entorno respetando el medio.
La reducción del consumo de energía empleado en el diseño y funcionamiento de cualquier edificio representa una prioridad a la hora de acometer una urbanización respetuosa con el entorno y acorde a los principios bioclimáticos. La utilización de torres de enfriamiento y condensadores evaporativos contribuye a este objetivo, en la medida que favorece el ahorro económico, permite la reducción de la contaminación vinculada a su producción y genera una menor dependencia de fuentes limitadas.
Uno de los elementos que en mayor medida influye en el consumo de energía en cualquier edificio es el sistema de acondicionamiento empleado, ya se trate de calefacción o de frío. En este contexto, la utilización de equipos de enfriamiento evaporativo permite el desarrollo del proceso de refrigeración eficiente, capaz de ahorrar energía, en la medida que sólo consumen agua y la reducida energía requerida por los ventiladores utilizados para mover el aire.
La reducción del consumo de energía empleado en el diseño y funcionamiento de cualquier edificio representa una prioridad a la hora de acometer una urbanización respetuosa con el entorno y acorde a los principios bioclimáticos. La utilización de torres de enfriamiento y condensadores evaporativos contribuye a este objetivo, en la medida que favorece el ahorro económico, permite la reducción de la contaminación vinculada a su producción y genera una menor dependencia de fuentes limitadas.
Uno de los elementos que en mayor medida influye en el consumo de energía en cualquier edificio es el sistema de acondicionamiento empleado, ya se trate de calefacción o de frío. En este contexto, la utilización de equipos de enfriamiento evaporativo permite el desarrollo del proceso de refrigeración eficiente, capaz de ahorrar energía, en la medida que sólo consumen agua y la reducida energía requerida por los ventiladores utilizados para mover el aire.
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lunes, 12 de enero de 2009
El programa de mantenimiento típico
Desde hace algún tiempo venimos insistiendo en la necesidad de hacer un buen mantenimiento de las torres de refrigeración para evitar problemas como el de la proliferación de la bactería de la legionella que pueda venir del agua de red, así como para asegurar un funcionamiento óptimo de los equipos. Incluímos aquí el programa de mantenimiento típico recogido en el Código de Prácticas Recomendadas para Mantener su Instalación Eficiente y Segura de Eurovent.
viernes, 9 de enero de 2009
Refrigeración por agua: una cuestión de economía
En un momento en el que la coyuntura económica obliga a las empresas a cerrar presupuestos restrictivos, las instalaciones frigoríficas de condensan por agua ofrecen un nuevo argumento, tanto a nivel micro como macroeconómico, para su utilización. Éstas requieren una inversión menor en la instalación sin merma de seguridad ni de calidad; compresor menor y por lo tanto más barato; motor de accionamiento eléctrico menor y en consecuencia más barato; condensador menor y más barato, menor coste en insonorización.
Estos equipos suponen un gasto menor por consumo de energía respecto a la condensación por aire,como media, del 30 al 40% y, por lo tanto, implican un gasto menor por los derechos de emisión de CO2. Téngase en cuenta que 1 kW.h de energía eléctrica consumida procedente de centrales térmicas puede suponer, si se utiliza carbón, 1Kg de CO2 emitido a la atmósfera; si la central es de ciclo combinado producir 1 kW.h serían 0,4 Kg de CO2 emitidos a la atmósfera.
Desde el punto de vista macroecnómico, al descender el consumo de energía eléctrica se reduce el valor absoluto de las puntas de energía. Lo cual sopone un ahorro de inversión en centrales generadoras y en sus líneas de distribución. Y limitar el consumo de energía supone mejorar la balanza comercial exterior, por cuanto España debe importar el gas y la mayoría de los combustibles.
Estos equipos suponen un gasto menor por consumo de energía respecto a la condensación por aire,como media, del 30 al 40% y, por lo tanto, implican un gasto menor por los derechos de emisión de CO2. Téngase en cuenta que 1 kW.h de energía eléctrica consumida procedente de centrales térmicas puede suponer, si se utiliza carbón, 1Kg de CO2 emitido a la atmósfera; si la central es de ciclo combinado producir 1 kW.h serían 0,4 Kg de CO2 emitidos a la atmósfera.
Desde el punto de vista macroecnómico, al descender el consumo de energía eléctrica se reduce el valor absoluto de las puntas de energía. Lo cual sopone un ahorro de inversión en centrales generadoras y en sus líneas de distribución. Y limitar el consumo de energía supone mejorar la balanza comercial exterior, por cuanto España debe importar el gas y la mayoría de los combustibles.
lunes, 22 de diciembre de 2008
Prevención de riesgos laborales: factores a tener en cuenta
Hace unos días, ya hablamos en esta página de la importancia del correcto mantenimiento de las instalaciones de refrigeración en las polítcias de prevención de riesgos laborales desarrolladas por cualquier empresa. En días anteriores, nos hemos referido a la legislación vigente en este sentido y la forma en la que puede propagarse la bacteria de la legionella. De la misma forma, hace unas semanas, nos centramos de manera amplia en los pasos prácticos a seguir para desarrollar el mantenimiento al que nos referíamos. Nos quedaría, únicamente, sintetizar, cuáles son los elementos que cualquier empresa que utilice equipos de refrigeración evaporativa en sus instalaciones y procesos debe tener en cuenta desde el mismo momento que decide poner en marcha una política de prevención de riesgos laborales, es decir, aquellos factores que debe priorizar.
Una vez que la empresa haya identificado aquellas instalaciones que son objeto del Real Decreto 865/2003, sólo será necesario atenerse a las medidas y recomendaciones de mantenimiento establecidas en dicha norma para evitar cualquier riesgo para la salud de todas aquellas personas implicadas en la manipulación de los equipos. En cualquier caso, cualquier medida de prevención desarrollada desde las empresas que disponen de equipos de enfriamiento evaporativo debe ir orientada a vigilar aquellos factores que podrían favorecer la proliferación de la legionella y a asegurar el cumplimiento de los registros y programas de mantenimiento adecuados a las características del equipo.
De forma general, sería recomendable que aquellas organizaciones que cuenten en sus instalaciones y procesos industriales con torres y condensadores de refrigeración evaporativa desarrollaran una serie de actuaciones básicas que, por otra parte, todos los fabricantes prescriben. En primer lugar, se hace necesario un libro de mantenimiento, que permita registrar todas las operaciones de mantenimiento desarrolladas y los resultados obtenidos. Por otra parte, se hace necesaria la existencia de planos actualizados de las instalaciones existentes que faciliten la puesta en marcha de dichas operaciones.
Cualquier actuación destinada a reducir al máximo los riesgos de contaminación, multiplicación y dispersión de la legionella en instalaciones de refrigeración evaportiva debe tener en cuenta tanto la fase de diseño de las instalaciones como la de mantenimiento.
En el primer caso, se trata de un conjunto de actuaciones que deben respetarse en la construcción de los equipos a fin de a facilitar la accesibilidad de los mismos para su limpieza y desinfección. En esta etapa hay que tener en cuenta factores como la utilización de materiales susceptibles de ser desinfectados en caso necesario, frente a aquellos, que al igual que las elevadas temperaturas, favorecen el crecimiento de Legionella, y la necesidad de evitar el vertido de aerosoles en zonas transitadas.
Todas las actuaciones desarrolladas en una segunda fase, relativa al mantenimiento de los equipos, están dirigidas a propiciar las tareas de limpieza, desinfección, y control de la temperatura del agua durante el mantenimiento de los mismos.
Una vez que la empresa haya identificado aquellas instalaciones que son objeto del Real Decreto 865/2003, sólo será necesario atenerse a las medidas y recomendaciones de mantenimiento establecidas en dicha norma para evitar cualquier riesgo para la salud de todas aquellas personas implicadas en la manipulación de los equipos. En cualquier caso, cualquier medida de prevención desarrollada desde las empresas que disponen de equipos de enfriamiento evaporativo debe ir orientada a vigilar aquellos factores que podrían favorecer la proliferación de la legionella y a asegurar el cumplimiento de los registros y programas de mantenimiento adecuados a las características del equipo.
De forma general, sería recomendable que aquellas organizaciones que cuenten en sus instalaciones y procesos industriales con torres y condensadores de refrigeración evaporativa desarrollaran una serie de actuaciones básicas que, por otra parte, todos los fabricantes prescriben. En primer lugar, se hace necesario un libro de mantenimiento, que permita registrar todas las operaciones de mantenimiento desarrolladas y los resultados obtenidos. Por otra parte, se hace necesaria la existencia de planos actualizados de las instalaciones existentes que faciliten la puesta en marcha de dichas operaciones.
Cualquier actuación destinada a reducir al máximo los riesgos de contaminación, multiplicación y dispersión de la legionella en instalaciones de refrigeración evaportiva debe tener en cuenta tanto la fase de diseño de las instalaciones como la de mantenimiento.
En el primer caso, se trata de un conjunto de actuaciones que deben respetarse en la construcción de los equipos a fin de a facilitar la accesibilidad de los mismos para su limpieza y desinfección. En esta etapa hay que tener en cuenta factores como la utilización de materiales susceptibles de ser desinfectados en caso necesario, frente a aquellos, que al igual que las elevadas temperaturas, favorecen el crecimiento de Legionella, y la necesidad de evitar el vertido de aerosoles en zonas transitadas.
Todas las actuaciones desarrolladas en una segunda fase, relativa al mantenimiento de los equipos, están dirigidas a propiciar las tareas de limpieza, desinfección, y control de la temperatura del agua durante el mantenimiento de los mismos.
domingo, 14 de diciembre de 2008
El enfriamiento evaporativo y el ahorro de agua
Las torres y condensadores evaporativos constituyen una tecnología eficaz en lo que al abhorro de agua se refereie. Basta con revisar algunas cifras. En cuanto a las pérdidas de agua, en el lugar de aplicación, el enfriamiento evaporativo reutiliza más del 95% del agua que moviliza en su funcionamiento. Una pequeña cantidad se evapora y otra se evacua para evitar la concentración de sales. Indirectamente, es decir, en origen, consume menos agua que la condensación por aire, puesto que una central generadora de electricidad consume aproximadamente 100 l. agua por cada kWh generado. Bajo ciertas condiciones climáticas, cuando el aire de salida de la torre se descarga húmedo y templado en el aire ambiente más frío se genera un penacho visible. Éste es sólo vapor de agua puro condensado y en suspensión, similar a las nubes y totalmente inofensivo. La industria dispone de varios medios para minimizar o incluso eliminar este penacho.
La refrigeración evaporativa, además, ha sido capaz de adaptarse a las nuevas exigencias del entorno. Estos equipos han ampliado su vida útil gracias a la utilización de materiales resistentes a la corrosión, se han desarrollado intercambiadores de calor más eficaces, los niveles sonoros se han reducido mediante el uso de ventiladores más silenciosos y eventualmente amortiguadores de ruidos y, por último, se han creado modelos matemáticos sofisticados de modo que el rendimiento térmico de los equipos puede predecirse bajo una amplia variedad de condiciones de funcionamiento.
La refrigeración evaporativa, además, ha sido capaz de adaptarse a las nuevas exigencias del entorno. Estos equipos han ampliado su vida útil gracias a la utilización de materiales resistentes a la corrosión, se han desarrollado intercambiadores de calor más eficaces, los niveles sonoros se han reducido mediante el uso de ventiladores más silenciosos y eventualmente amortiguadores de ruidos y, por último, se han creado modelos matemáticos sofisticados de modo que el rendimiento térmico de los equipos puede predecirse bajo una amplia variedad de condiciones de funcionamiento.
martes, 9 de diciembre de 2008
El mantenimiento de las torres: apuntes sobre prevención laboral (II). La legionella
La legionella es una bacteria que se desarrolla en bajas concentraciones en la mayoría de circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. La bacteria es capaz de sobrevivir en un amplio intervalo de condiciones físico-químicas, multiplicándose entre los 20ºC y los 40ºC y destruyéndose en temperaturas superiores a los 60ºC. Con temperaturas inferiores, como es el caso de las que oscilan entre los 10ºC y los 20ºC, la bacteria puede permanecer latente en las aguas. Junto a la temperatura existen otras circunstancias, como el estancamiento de las aguas o la acumulación de materias de corrosión, lodos o amebas, que favorecen la multiplicación de legionella hasta permitirle alcanzar concentraciones perjudiciales para el ser humano. La forma en la que la legionella accede al organismo humano es la vía aérea, a través del sistema respiratorio. Procesos en los que se produce una aerosolización del agua contaminada con la bacteria, forman gotículas que pueden permanecer suspendidas en el aire y ser inhaladas por el ser humano, pudiendo provocar la enfermedad de la legionelosis.
Las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable: la existencia de una alta concentración de colonias de la bacteria, que inicialmente entran en la instalación, a través de la red pública de suministro, y condiciones incontroladas que permitan la multiplicación de la misma, es decir, la descarga de una corriente de aire con aerosoles contaminados al ambiente y un número suficiente de micro-gotas de los aerosoles inhalados por personas susceptibles de padecer la enfermedad (inmunodeprimidos). Estas circunstancias muy raramente se producen.
Para prevenir el riesgo de Legionelosis basta con romper esta cadena de sucesos en cualquiera de sus eslabones, algunos de los cuales es sencillo quebrar con sólo establecer un buen diseño y un correcto mantenimiento de las instalaciones de enfriamiento. De este modo, es posible minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos, reducir las posibilidades de inhalación mediante el adecuado emplazamiento del equipo y/o protección personal y, sobre todo, eliminar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias. Es decir, la posible entrada de una colonia de Legionella en la instalación de refrigeramiento sólo se volverá perjudicial para el ser humano si prolifera de forma descontrolada, algo que únicamente es posible cuando dicha instalación no se controla y mantiene de forma adecuada, tal y como exige la ley en el Real Decreto 865/2003 de 4 de julio por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención de la Legionelosis.
Las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable: la existencia de una alta concentración de colonias de la bacteria, que inicialmente entran en la instalación, a través de la red pública de suministro, y condiciones incontroladas que permitan la multiplicación de la misma, es decir, la descarga de una corriente de aire con aerosoles contaminados al ambiente y un número suficiente de micro-gotas de los aerosoles inhalados por personas susceptibles de padecer la enfermedad (inmunodeprimidos). Estas circunstancias muy raramente se producen.
Para prevenir el riesgo de Legionelosis basta con romper esta cadena de sucesos en cualquiera de sus eslabones, algunos de los cuales es sencillo quebrar con sólo establecer un buen diseño y un correcto mantenimiento de las instalaciones de enfriamiento. De este modo, es posible minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos, reducir las posibilidades de inhalación mediante el adecuado emplazamiento del equipo y/o protección personal y, sobre todo, eliminar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias. Es decir, la posible entrada de una colonia de Legionella en la instalación de refrigeramiento sólo se volverá perjudicial para el ser humano si prolifera de forma descontrolada, algo que únicamente es posible cuando dicha instalación no se controla y mantiene de forma adecuada, tal y como exige la ley en el Real Decreto 865/2003 de 4 de julio por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención de la Legionelosis.
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viernes, 5 de diciembre de 2008
El mantenimiento de las torres: apuntes sobre prevención laboral
Iniciamos una serie de artículos en los que hablaremos del necesario mantenimiento de las torres dentro de unas normas básicas de prevención laboral.
Velar por la seguridad y la salud de los trabajadores mediante la aplicación de aquellas medidas que evitan los riesgos derivados del trabajo es el objeto de cualquier política orientada a la prevención de riesgos laborales. En aquellos entornos industriales y sanitarios en los que se utilizan instalaciones como los equipos de condensación y enfriamiento evaporativo, un control y mantenimiento acordes con la normativa relacionada con la prevención de riesgos laborales es suficiente para eliminar cualquier riesgo en cuanto a la proliferación de la bactería de la Legionelosis.
En España, la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales ha tenido como consecuencia un amplio desarrollo reglamentario que se ha traducido en la aparición de diferentes normas orientadas al establecimiento de medidas que garanticen la protección de los trabajadores. Entre ellas, se encuentra el Real Decreto 664/1997, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo. En el caso de los riesgos derivados de las propias instalaciones, existen otras normas que, aún sin ser específicas de prevención de riesgos laborales, recogen medidas destinadas a prevenir los riesgos derivados de las mismas, al mismo tiempo que fijan unas pautas de utilización, mantenimiento e inspecciones, con objeto de proteger la salud de los usuarios de estos equipos. Una de ellas es el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis a tener en cuenta en empresas que dispongan de instalaciones susceptibles de ser colonizadas por legionella.
Velar por la seguridad y la salud de los trabajadores mediante la aplicación de aquellas medidas que evitan los riesgos derivados del trabajo es el objeto de cualquier política orientada a la prevención de riesgos laborales. En aquellos entornos industriales y sanitarios en los que se utilizan instalaciones como los equipos de condensación y enfriamiento evaporativo, un control y mantenimiento acordes con la normativa relacionada con la prevención de riesgos laborales es suficiente para eliminar cualquier riesgo en cuanto a la proliferación de la bactería de la Legionelosis.
En España, la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales ha tenido como consecuencia un amplio desarrollo reglamentario que se ha traducido en la aparición de diferentes normas orientadas al establecimiento de medidas que garanticen la protección de los trabajadores. Entre ellas, se encuentra el Real Decreto 664/1997, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo. En el caso de los riesgos derivados de las propias instalaciones, existen otras normas que, aún sin ser específicas de prevención de riesgos laborales, recogen medidas destinadas a prevenir los riesgos derivados de las mismas, al mismo tiempo que fijan unas pautas de utilización, mantenimiento e inspecciones, con objeto de proteger la salud de los usuarios de estos equipos. Una de ellas es el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis a tener en cuenta en empresas que dispongan de instalaciones susceptibles de ser colonizadas por legionella.
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miércoles, 26 de noviembre de 2008
Legionella en Getafe
Los dos casos de legionella detectados recientemente en el municipio madrileño de Getafe devuelven al primer plano de la actualidad la búsqueda de argumentos que expliquen cuál es la causa de esta enfermedad y qué factores son los que favorecen su propagación.
Desde esta página, hemos insistido en ds aspectos que siempre deben tenerse en cuenta cuando se producen nuevos casos. En primer lugar, iniciar una investigación en condiciones que permita analizar todos los detalles relacionados con el brote y en segundo lugar buscar causas reales que eviten la siempre fácil asociación de las torres de refrigeración a esta enfermedad.
En esta ocasión, nos felicitamos porque la Asociación del Defensor del Paciente ha solicitado una investigación de oficio a la Fiscalía de Madrid, que permita averiguar cuántas personas hay afectadas y de dónde proviene el brote. Es decir, se pretenden seguir los trámites adecuados.
Como hemos comentado en otras ocasiones, la legionella es una bacteria que se desarrolla en bajas concentraciones en la mayoría de circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. Las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable. Una correcta inspección, limpieza y desinfección de la instalación de refrigeración evaporativa impedirá la producción de cualquiera de estas circunstancias, convirtiéndose en la solución para minimizar los riesgos de Legionella.
Desde esta página, hemos insistido en ds aspectos que siempre deben tenerse en cuenta cuando se producen nuevos casos. En primer lugar, iniciar una investigación en condiciones que permita analizar todos los detalles relacionados con el brote y en segundo lugar buscar causas reales que eviten la siempre fácil asociación de las torres de refrigeración a esta enfermedad.
En esta ocasión, nos felicitamos porque la Asociación del Defensor del Paciente ha solicitado una investigación de oficio a la Fiscalía de Madrid, que permita averiguar cuántas personas hay afectadas y de dónde proviene el brote. Es decir, se pretenden seguir los trámites adecuados.
Como hemos comentado en otras ocasiones, la legionella es una bacteria que se desarrolla en bajas concentraciones en la mayoría de circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. Las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable. Una correcta inspección, limpieza y desinfección de la instalación de refrigeración evaporativa impedirá la producción de cualquiera de estas circunstancias, convirtiéndose en la solución para minimizar los riesgos de Legionella.
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jueves, 20 de noviembre de 2008
Costes de inversión en equipos de refrigeración
En un momento en que la necesidad de ahorro de energía debe aliarse con el control de costes, las torres de refrigeración de agua y condensadores evaporativos ofrecen una relación óptima entre inversión y rendimiento. ANEFRYC calcula que proporcionan un ahorro tanto económico como energético al sistema de productivo español de hasta 25.000 euros anuales por instalación.
Las instalaciones frigoríficas que condensan con la tecnología del enfriamiento evaporativo utilizan un compresor y un motor de accionamiento eléctrico y condensador más pequeño y, por lo tanto, más barato que otras tecnologías, lo que redunda en menores costes de inversión. Así mismo, se reducen los necesarios costes por insonorización.
Otro aspecto a tener en cuenta es que se trata de equipos más ligeros y fáciles de instalar, conceptos que se traducen igualmente en menores costes de inversión.
Las instalaciones frigoríficas que condensan con la tecnología del enfriamiento evaporativo utilizan un compresor y un motor de accionamiento eléctrico y condensador más pequeño y, por lo tanto, más barato que otras tecnologías, lo que redunda en menores costes de inversión. Así mismo, se reducen los necesarios costes por insonorización.
Otro aspecto a tener en cuenta es que se trata de equipos más ligeros y fáciles de instalar, conceptos que se traducen igualmente en menores costes de inversión.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
El enfriamiento evaporativo, uno de los pilares del Plan de Ahorro y Eficiencia Energética
La Unión Europea obliga a los Estados miembros a lograr un ahorro energético del 9% en el año 2016. El enfriamiento evaporativo ha sido seleccionado como una de las tecnologías idóneas para conseguir este objetivo.
El Plan de Ahorro y Eficiencia Energética o PAE es una de las principales herramientas de las que el Gobierno se ha dotado para alcanzar los objetivos de reducción energética fijados por la Comisión Europea. El actual PAE abarca los años 2008-2012 y contiene actuaciones concretas que se van a llevar a cabo en los sectores con mayor potencial de ahorro energético, como industria o edificación, entre otros. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha diseñado 28 medidas de las cuales 5 afectan al sector edificación y una al de equipamiento; en ellas, los equipos de enfriamiento evaporativo aparecen como una alternativa para conseguir un mayor ahorro energético.
Estas medidas se han diseñado atendiendo, por una parte, a los servicios que demandan un mayor consumo de energía, entre los que se encuentra la climatización, y, por otra parte, se han fijado los resultados energéticos que deben alcanzar las soluciones técnicas solicitantes de un apoyo económico. En este sentido, el PAE establece una serie de ayudas económicas para el establecimiento de medidas de ahorro y eficiencia energética, que oscilan entre el 22 y el 35% del coste de la instalación. Éstas son concedidas a través de las Comunidades Autónomas en función de una serie de requisitos de eficiencia energética establecidos en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios). Por último, el PAE establece también Planes Renove de sustitución de equipos en instalaciones térmicas de calefación, climatización y producción de agua caliente sanitaria que incorporen equipos de alto rendimiento energético.
El Plan de Ahorro y Eficiencia Energética o PAE es una de las principales herramientas de las que el Gobierno se ha dotado para alcanzar los objetivos de reducción energética fijados por la Comisión Europea. El actual PAE abarca los años 2008-2012 y contiene actuaciones concretas que se van a llevar a cabo en los sectores con mayor potencial de ahorro energético, como industria o edificación, entre otros. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha diseñado 28 medidas de las cuales 5 afectan al sector edificación y una al de equipamiento; en ellas, los equipos de enfriamiento evaporativo aparecen como una alternativa para conseguir un mayor ahorro energético.
Estas medidas se han diseñado atendiendo, por una parte, a los servicios que demandan un mayor consumo de energía, entre los que se encuentra la climatización, y, por otra parte, se han fijado los resultados energéticos que deben alcanzar las soluciones técnicas solicitantes de un apoyo económico. En este sentido, el PAE establece una serie de ayudas económicas para el establecimiento de medidas de ahorro y eficiencia energética, que oscilan entre el 22 y el 35% del coste de la instalación. Éstas son concedidas a través de las Comunidades Autónomas en función de una serie de requisitos de eficiencia energética establecidos en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios). Por último, el PAE establece también Planes Renove de sustitución de equipos en instalaciones térmicas de calefación, climatización y producción de agua caliente sanitaria que incorporen equipos de alto rendimiento energético.
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martes, 4 de noviembre de 2008
Enfriamiento evaporativo: una industria en alza
El enfriamiento evaporativo constituye, sin duda, una industria importante, tanto por el número de personas empleadas y la facturación anual, como por la considerable industria manufacturera que respalda, con su uso mayoritario, esta tecnología.
En Europa existen más de treinta fabricantes con más de cincuenta plantas de fabricación de estos equipos que proporcionan, en su totalidad, trabajo a 7.000 empleados, consiguiendo una facturación media anual superior a los quinientos millones de euros. Los fabricantes europeos más importantes de equipos de enfriamiento evaporativo están asociados en el Grupo de Trabajo 9 “Torres de enfriamiento” de la asociación Eurovent/Cecomaf. Este Grupo centra su labor en la importancia medioambiental de la seguridad y eficacia de los sistemas de disipación de calor para que la tecnología de enfriamiento evaporativo proporcione soluciones efectivas. El Grupo ha participado en la redacción de los Estándares Europeos y en el programa “La mejor tecnología obtenible” lanzado por la Comisión Europea, y también ha elaborado varios documentos técnicos entre los que destacan el “Código de prácticas recomendadas para mantener su instalación eficiente y segura”.
En España, ANEFRYC (Asociación Nacional de Empresas de Frío y Climatización) representa y defiende con conceptos exclusivamente técnicos, económicos y medioambientales, los intereses de los fabricantes de equipos de refrigeración y entre ellos a los que producen los de refrigeración evaporativa.
La refrigeración por agua constituye un mercado en constante crecimiento a nivel europeo y mundial, tanto en lo relativo al número de instalaciones (en la actualidad existen más de quinientas mil con equipos de enfriamiento evaporativo en Europa), como en lo que se refiere al número de empresas suministradoras de dichos servicios. El uso del enfriamiento evaporativo está, además, respaldado por una notable industria manufacturera, que elije el enfriamiento evaporativo en casi todas las aplicaciones que han de disipar calor y que ha mostrado su preocupación ante las restricciones impuestas a estos equipos y que ponen en peligro el progreso industrial responsable.
En Europa existen más de treinta fabricantes con más de cincuenta plantas de fabricación de estos equipos que proporcionan, en su totalidad, trabajo a 7.000 empleados, consiguiendo una facturación media anual superior a los quinientos millones de euros. Los fabricantes europeos más importantes de equipos de enfriamiento evaporativo están asociados en el Grupo de Trabajo 9 “Torres de enfriamiento” de la asociación Eurovent/Cecomaf. Este Grupo centra su labor en la importancia medioambiental de la seguridad y eficacia de los sistemas de disipación de calor para que la tecnología de enfriamiento evaporativo proporcione soluciones efectivas. El Grupo ha participado en la redacción de los Estándares Europeos y en el programa “La mejor tecnología obtenible” lanzado por la Comisión Europea, y también ha elaborado varios documentos técnicos entre los que destacan el “Código de prácticas recomendadas para mantener su instalación eficiente y segura”.
En España, ANEFRYC (Asociación Nacional de Empresas de Frío y Climatización) representa y defiende con conceptos exclusivamente técnicos, económicos y medioambientales, los intereses de los fabricantes de equipos de refrigeración y entre ellos a los que producen los de refrigeración evaporativa.
La refrigeración por agua constituye un mercado en constante crecimiento a nivel europeo y mundial, tanto en lo relativo al número de instalaciones (en la actualidad existen más de quinientas mil con equipos de enfriamiento evaporativo en Europa), como en lo que se refiere al número de empresas suministradoras de dichos servicios. El uso del enfriamiento evaporativo está, además, respaldado por una notable industria manufacturera, que elije el enfriamiento evaporativo en casi todas las aplicaciones que han de disipar calor y que ha mostrado su preocupación ante las restricciones impuestas a estos equipos y que ponen en peligro el progreso industrial responsable.
sábado, 1 de noviembre de 2008
Mantenimiento de los equipos III
Con el artículo que os proponemos damos por finalizada la serie que hemos venido dedicando al mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa. En esta ocasión, nos ocuparemos de cómo en correcto mantenimiento de dichos equipos asegura la prevención del desarrollo de la bacteria de la legionella en el agua que circula en los mismos.
La bacteria puede existir en bajas concentraciones en la mayoría de los circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. En cualquier caso, las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable: la existencia de una alta concentración de colonias de la bacteria, que inicialmente entran en la instalación, a través de la red pública de suministro, y condiciones incontroladas que permitan la multiplicación de la misma, es decir, la descarga de una corriente de aire con aerosoles contaminados al ambiente y un número suficiente de micro-gotas de los aerosoles inhalados por personas susceptibles de padecer la enfermedad (inmunodeprimidos).
Para prevenir el riesgo de Legionelosis basta con romper esta cadena de sucesos en cualquiera de sus eslabones, algunos de los cuales es sencillo quebrar con sólo establecer un buen diseño y un correcto mantenimiento de las instalaciones de enfriamiento. De este modo, es posible minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos, reducir las posibilidades de inhalación mediante el adecuado emplazamiento del equipo y/o protección personal y, sobre todo, eliminar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias. Es decir, la posible entrada de una colonia de Legionella en la instalación de refrigeramiento sólo se volverá perjudicial para el ser humano si prolifera de forma descontrolada, algo que únicamente es posible cuando dicha instalación no se controla y mantiene de forma adecuada, tal y como exige la ley en el Real Decreto 865/2003 de 4 de julio por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención de la Legionelosis.
Concentraciones típicas de un total de bacterias aeróbicas de las 104 cfu/ml (cfu= unidades formadoras de colonias) implican que el sistema está bajo control, sin embargo concentraciones superiores a 105 cfu/ml requieren medidas correctivas de forma inmediata que permitan reducir el nivel bacteriológico. Existen condiciones que favorecen las altas concentraciones de Legionella:
o Temperatura: la bacteria no se multiplica por debajo de los 20 grados aunque siga viva, mientras que por encima de los sesenta no sobrevive.
o Nutrientes: en la instalación deben existir nutrientes que permitan la multiplicación de bacteria, es decir, sedimentos, lodo, restos de corrosión, etc.
o Refugios: el lodo, las películas biológicas y las incrustaciones pueden ofrecer abrigo al crecimiento de la Legionella.
Una correcta inspección, limpieza y desinfección de la instalación de refrigeración evaporativa impedirá la producción de cualquiera de estas circunstancias, convirtiéndose en la solución para minimizar los riesgos de Legionella.
La bacteria puede existir en bajas concentraciones en la mayoría de los circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. En cualquier caso, las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable: la existencia de una alta concentración de colonias de la bacteria, que inicialmente entran en la instalación, a través de la red pública de suministro, y condiciones incontroladas que permitan la multiplicación de la misma, es decir, la descarga de una corriente de aire con aerosoles contaminados al ambiente y un número suficiente de micro-gotas de los aerosoles inhalados por personas susceptibles de padecer la enfermedad (inmunodeprimidos).
Para prevenir el riesgo de Legionelosis basta con romper esta cadena de sucesos en cualquiera de sus eslabones, algunos de los cuales es sencillo quebrar con sólo establecer un buen diseño y un correcto mantenimiento de las instalaciones de enfriamiento. De este modo, es posible minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos, reducir las posibilidades de inhalación mediante el adecuado emplazamiento del equipo y/o protección personal y, sobre todo, eliminar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias. Es decir, la posible entrada de una colonia de Legionella en la instalación de refrigeramiento sólo se volverá perjudicial para el ser humano si prolifera de forma descontrolada, algo que únicamente es posible cuando dicha instalación no se controla y mantiene de forma adecuada, tal y como exige la ley en el Real Decreto 865/2003 de 4 de julio por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención de la Legionelosis.
Concentraciones típicas de un total de bacterias aeróbicas de las 104 cfu/ml (cfu= unidades formadoras de colonias) implican que el sistema está bajo control, sin embargo concentraciones superiores a 105 cfu/ml requieren medidas correctivas de forma inmediata que permitan reducir el nivel bacteriológico. Existen condiciones que favorecen las altas concentraciones de Legionella:
o Temperatura: la bacteria no se multiplica por debajo de los 20 grados aunque siga viva, mientras que por encima de los sesenta no sobrevive.
o Nutrientes: en la instalación deben existir nutrientes que permitan la multiplicación de bacteria, es decir, sedimentos, lodo, restos de corrosión, etc.
o Refugios: el lodo, las películas biológicas y las incrustaciones pueden ofrecer abrigo al crecimiento de la Legionella.
Una correcta inspección, limpieza y desinfección de la instalación de refrigeración evaporativa impedirá la producción de cualquiera de estas circunstancias, convirtiéndose en la solución para minimizar los riesgos de Legionella.
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miércoles, 8 de octubre de 2008
Mantenimiento de los equipos II
Hace unos días nos ocupábamos de cómo proceder para lograr un correcto mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa y dejábamos para una ocasión posterior ocuparnos de las incrustaciones y las corrosión. Ambos factores resultan habituales en el agua de reposición como consecuencia de la propia temperatura de la misma y los ciclos de concentración y, en la medida que ambas tendencias son perjudiciales para la instalación, han de tomarse medidas de prevención.
En primer lugar, la excesiva formación de incrustaciones sobre las superficies de transferencias de calor reduce significativamente la eficacia de dicha transferencia provocando un consumo de energía más elevado, temperaturas de enfriamiento más altas que las deseadas e incluso una parada del sistema, pero también crea un terreno propicio para la reproducción de microorganismos que puede aumentar el riesgo de contaminación bacteriológica. Las incrustaciones pueden prevenirse mediante la descalcificación del agua de aportación, el control de la purga y la dosificación de productos químicos inhibidores de incrustaciones o bien con métodos físicos como las técnicas electromagnéticas.
En lo que a la corrosión se refiere, ésta actúa en contra de los componentes de la instalación acortando su vida útil, al mismo tiempo que algunos de sus productos, como es el caso del óxido, favorecen el crecimiento bacteriológico. Su prevención viene dada por el mantenimiento de la calidad del agua de recirculación dentro de los límites especificados por los proveedores de los equipos, así como por la aplicación de dosificación de inhibidores de corrosión.
Otro problema es la suciedad de las superficies de intercambio térmico con sedimentos y lodo, que pueden controlarse con biodispersantes químicos dosificados separadamente o mezclados con un biocida químico y cuya eliminación implica el filtrado del agua en recirculación. La suciedad no sólo afecta al rendimiento térmico sino que también propicia el crecimiento de bacterias. En este punto, el control del crecimiento bacteriológico es el único instrumento válido para evitar la proliferación de bacterias que contaminan el agua en recirculación y entre las que se encuentran la Legionella Pneumophila, causante de la Legionelosis. Su evitación pasa por la utilización de productos biocidas oxidantes y no oxidantes y métodos no químicos como el ozono, la luz ultravioleta y los iones de cobre y de plata. En caso de producirse una contaminación biológica excesiva, habrá que proceder a la desinfección de la instalación.
Junto al control del agua en recirculación, se impone la aplicación de un programa de mantenimiento mecánico y de limpieza del equipo que garantice el rendimiento térmico de la instalación y su seguridad, ya que, precisamente, la falta de mantenimiento y limpieza son los motivos que pueden provocar la Legionelosis. El mantenimiento dependerá de la ubicación del equipo, la contaminación ambiental de su entorno, el tipo de proceso de enfriamiento y la efectividad de su tratamiento de agua. Periódicamente, es conveniente hacer una inspección de la instalación.
En primer lugar, la excesiva formación de incrustaciones sobre las superficies de transferencias de calor reduce significativamente la eficacia de dicha transferencia provocando un consumo de energía más elevado, temperaturas de enfriamiento más altas que las deseadas e incluso una parada del sistema, pero también crea un terreno propicio para la reproducción de microorganismos que puede aumentar el riesgo de contaminación bacteriológica. Las incrustaciones pueden prevenirse mediante la descalcificación del agua de aportación, el control de la purga y la dosificación de productos químicos inhibidores de incrustaciones o bien con métodos físicos como las técnicas electromagnéticas.
En lo que a la corrosión se refiere, ésta actúa en contra de los componentes de la instalación acortando su vida útil, al mismo tiempo que algunos de sus productos, como es el caso del óxido, favorecen el crecimiento bacteriológico. Su prevención viene dada por el mantenimiento de la calidad del agua de recirculación dentro de los límites especificados por los proveedores de los equipos, así como por la aplicación de dosificación de inhibidores de corrosión.
Otro problema es la suciedad de las superficies de intercambio térmico con sedimentos y lodo, que pueden controlarse con biodispersantes químicos dosificados separadamente o mezclados con un biocida químico y cuya eliminación implica el filtrado del agua en recirculación. La suciedad no sólo afecta al rendimiento térmico sino que también propicia el crecimiento de bacterias. En este punto, el control del crecimiento bacteriológico es el único instrumento válido para evitar la proliferación de bacterias que contaminan el agua en recirculación y entre las que se encuentran la Legionella Pneumophila, causante de la Legionelosis. Su evitación pasa por la utilización de productos biocidas oxidantes y no oxidantes y métodos no químicos como el ozono, la luz ultravioleta y los iones de cobre y de plata. En caso de producirse una contaminación biológica excesiva, habrá que proceder a la desinfección de la instalación.
Junto al control del agua en recirculación, se impone la aplicación de un programa de mantenimiento mecánico y de limpieza del equipo que garantice el rendimiento térmico de la instalación y su seguridad, ya que, precisamente, la falta de mantenimiento y limpieza son los motivos que pueden provocar la Legionelosis. El mantenimiento dependerá de la ubicación del equipo, la contaminación ambiental de su entorno, el tipo de proceso de enfriamiento y la efectividad de su tratamiento de agua. Periódicamente, es conveniente hacer una inspección de la instalación.
martes, 30 de septiembre de 2008
El sector del frío
Casos de legionella como los recientemente registrados en Ibiza o en Valencia obtienen siempre respuesta desde ANEFRYC, que defiende la eficacia de las torres y su validez como sistema de enfriamiento respecto a soluciones alternativas siempre que se acometa un mantenimiento correcto, tal y como exige la ley, y al que ya nos hemos referido en esta página.
De no ser así, los sistemas de enfriamiento evaporativo no contarían con el respaldo de la industria y ni contarían con una implantación tan elevada en el tejido industrial europeo como con el que cuentan en la actualida.
Manuel Lamúa, secretario general de ANEFRYC, comentaba recientemente al portal refrige.com las posibilidades reales del sector del frío y su futura expansión, así como otras cuestiones relacionadas con las torres y otros equipos de enfriamiento evaporativo que hemos considerado interesante daros a conocer.
Entrevista en Refrige.com:
http://www.refrige.com/entrevistas/-en-espana-el-sector-del-frio-tiene-posibilidades-ciertas-de-expansion-/menu-id-2536.html
De no ser así, los sistemas de enfriamiento evaporativo no contarían con el respaldo de la industria y ni contarían con una implantación tan elevada en el tejido industrial europeo como con el que cuentan en la actualida.
Manuel Lamúa, secretario general de ANEFRYC, comentaba recientemente al portal refrige.com las posibilidades reales del sector del frío y su futura expansión, así como otras cuestiones relacionadas con las torres y otros equipos de enfriamiento evaporativo que hemos considerado interesante daros a conocer.
Entrevista en Refrige.com:
http://www.refrige.com/entrevistas/-en-espana-el-sector-del-frio-tiene-posibilidades-ciertas-de-expansion-/menu-id-2536.html
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lunes, 22 de septiembre de 2008
Legionella Santa Euràlia: ANEFRYC hace un llamamiento al buen mantenimiento de las torres
La Comisión Técnica de ANEFRYC, Asociación Nacional de Empresas de Frío y Refrigeración, muestra su máximo apoyo a la Conselleria del Sanidad del Gobierno Balear ante el último caso de legionella registrado en la localidad de Santa Eúlaria, en Ibiza. Según ha hecho público la Conselleria, el funcionamiento del equipo de refrigeración evaporativa donde se detectó el brote no había sido notificado al organismo pertinente, como establece el artículo 3 del Real Decreto 865/2003, de 4 de julio y, además, no cumplía con los requisitos de limpieza y mantenimiento que la Ley también exige.
Los equipos de refrigeración evaporativa o torres de refrigeración son totalmente seguros con un correcto y sencillo mantenimiento que todos los fabricantes recomiendan. Para que se produzca un brote de legionella en un equipo de refrigeración por agua y éste llegue al ambiente se tiene que produir una cadena de sucesos altamente improbable.
Estos son: uno, la llegada de una colonia virulenta de Legionella Pneumophila a través de la red de suministro de agua; dos, el funcionamiento del equipo en condiciones incontroladas; tres, la descarga de una corriente de aire con microgotas contaminadas en suspensión, que puedan llegar hasta donde se encuentran personas; cuarto y último, que un número suficiente de estas microgotas sean inhaladas por personas susceptibles de contraer la enfermedad. Si cualquiera de estos eslabones se rompe, la posibilidad de la aparición de un brote es nula.
Para prevenir el riesgo de Legionellosis, es suficiente romper esta cadena de sucesos en cualquiera de los eslabones, existiendo tres de ellos que es posible quebrar con un buen diseño y un funcionamiento correcto de la instalación: evitar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias, minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos y reducir las posibilidades de inhalación por las personas mediante el adecuado emplazamiento del equipo. De hecho, en varios brotes que se han dado a lo largo de este año, el origen se ha localizado en el agua de red sin ninguna implicación de las torres.
Imprescindibles para la industria
Las torres de refrigeración son, por otra parte, un componente imprescindible para asegurar la eficiencia energética de la industria. ANEFRYC ha recibido el apoyo del Ministerio de Industria, que ha incluido a estos equipos en el PAE (Plan de Ahorro Energético), así como del ICAEN, Instituto Catalán de Energía, por las mismas razones. Entre las ventajas medio ambientales, energéticas y económicas de las torres de refrigeración y condensadores de agua cabe recordar los menores consumos de energía eléctrica y de agua en origen, el menor potencial de fugas de refrigerante a la atmósfera, el menor impacto ambiental acústico y por efecto invernadero, la posibilidad de uso de refrigerantes de bajo impacto medioambiental o la reducción del coste de inversión en instalaciones, entre otros.
La Comisión Técnica de la Asociación ha estimado que sustituir las torres y condensadores evaporativos de las instalaciones de refrigeración y aire acondicionado existentes en España por aerorefrigeradores y condensadores enfriados por aire supondría incrementar la potencia eléctrica generada en aproximadamente 2.700 MW, lo cual equivale a construir, para asumir tal incremento, 3 centrales nucleares de tipo medio o 7 centrales térmicas de ciclo combinado.
“Evitar casos desgraciados como el acaecido en Santa Euràlia es tan fácil como seguir las recomendaciones de mantenimiento de los fabricantes. Desde la Asociación que represento hacemos un llamamiento a la responsabilidad de los titulares en este sentido y nos ponemos a disposición de todas las Comunidades Autónomas para aportarles cualquier ayuda al respecto. No hay que olvidar que las ventajas energéticas, medioambientales y econónimas de las torres de refrigeración las hacen no sólo imprescindibles, sino muy recomendables, para la competitividad industrial del país”, ha declarado Manuel Lamúa, Secretario General de ANEFRYC.
Los equipos de refrigeración evaporativa o torres de refrigeración son totalmente seguros con un correcto y sencillo mantenimiento que todos los fabricantes recomiendan. Para que se produzca un brote de legionella en un equipo de refrigeración por agua y éste llegue al ambiente se tiene que produir una cadena de sucesos altamente improbable.
Estos son: uno, la llegada de una colonia virulenta de Legionella Pneumophila a través de la red de suministro de agua; dos, el funcionamiento del equipo en condiciones incontroladas; tres, la descarga de una corriente de aire con microgotas contaminadas en suspensión, que puedan llegar hasta donde se encuentran personas; cuarto y último, que un número suficiente de estas microgotas sean inhaladas por personas susceptibles de contraer la enfermedad. Si cualquiera de estos eslabones se rompe, la posibilidad de la aparición de un brote es nula.
Para prevenir el riesgo de Legionellosis, es suficiente romper esta cadena de sucesos en cualquiera de los eslabones, existiendo tres de ellos que es posible quebrar con un buen diseño y un funcionamiento correcto de la instalación: evitar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias, minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos y reducir las posibilidades de inhalación por las personas mediante el adecuado emplazamiento del equipo. De hecho, en varios brotes que se han dado a lo largo de este año, el origen se ha localizado en el agua de red sin ninguna implicación de las torres.
Imprescindibles para la industria
Las torres de refrigeración son, por otra parte, un componente imprescindible para asegurar la eficiencia energética de la industria. ANEFRYC ha recibido el apoyo del Ministerio de Industria, que ha incluido a estos equipos en el PAE (Plan de Ahorro Energético), así como del ICAEN, Instituto Catalán de Energía, por las mismas razones. Entre las ventajas medio ambientales, energéticas y económicas de las torres de refrigeración y condensadores de agua cabe recordar los menores consumos de energía eléctrica y de agua en origen, el menor potencial de fugas de refrigerante a la atmósfera, el menor impacto ambiental acústico y por efecto invernadero, la posibilidad de uso de refrigerantes de bajo impacto medioambiental o la reducción del coste de inversión en instalaciones, entre otros.
La Comisión Técnica de la Asociación ha estimado que sustituir las torres y condensadores evaporativos de las instalaciones de refrigeración y aire acondicionado existentes en España por aerorefrigeradores y condensadores enfriados por aire supondría incrementar la potencia eléctrica generada en aproximadamente 2.700 MW, lo cual equivale a construir, para asumir tal incremento, 3 centrales nucleares de tipo medio o 7 centrales térmicas de ciclo combinado.
“Evitar casos desgraciados como el acaecido en Santa Euràlia es tan fácil como seguir las recomendaciones de mantenimiento de los fabricantes. Desde la Asociación que represento hacemos un llamamiento a la responsabilidad de los titulares en este sentido y nos ponemos a disposición de todas las Comunidades Autónomas para aportarles cualquier ayuda al respecto. No hay que olvidar que las ventajas energéticas, medioambientales y econónimas de las torres de refrigeración las hacen no sólo imprescindibles, sino muy recomendables, para la competitividad industrial del país”, ha declarado Manuel Lamúa, Secretario General de ANEFRYC.
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domingo, 14 de septiembre de 2008
El mantenimiento de los equipos
Como hemos podido ver estos últimos días, cuando aparecen brotes de legionella, como los recientemente registrados en Carcaixent y Alzira, a menudo se implica a las torres de enfriamiento evaporativo en estos sucesos. En esta página hemos hablado de la necesidad de que siempre que se produzca un brote de estas características se investiguen a fondo las circunstancias que lo han provocado, así como de la dificultad real de que se produzca un brote de legionelosis asociado a una torre.
También es cierto que cada vez que se detecta un nuevo caso, se ha alusión al mantenimiento de las torres que, como siempre decimos, está regulado por ley y es a esta norma a laque hay que atenerse evitando así cualquier problema. En cualquier caso, no está de más recordar unas nociones básicas acerca del mantenimiento.
El mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa es sencillo y siguiendo unas cuantas recomendaciones, su eficacia y seguridad están garantizadas. Resulta de vital importancia mantener el rendimiento de la instalación, tanto desde el punto de vista del proceso como del ambiental con objeto de asegurar un funcionamiento óptimo del proceso de enfriamiento y la utilización mínima de agua y energía, al mismo tiempo que se evitará la contaminación incontrolada de bacterias. Los requisitos para mantener la eficacia de cualquier sistema pasan por el control adecuado de la calidad del agua en recirculación y un programa de mantenimiento que contribuya a las buenas condiciones y limpieza del equipo.
En los equipos de refrigeración evaporativa, el enfriamiento se produce por la evaporación de una pequeña cantidad del agua en recirculación que fluye a través del equipo. Al producirse dicha evaporación, las impurezas presentes en la misma permanecen en el circuito y, salvo que una pequeña cantidad de agua conocida como purga se drene del sistema, la concentración de sólidos disueltos se incrementa rápidamente y provoca la formación de incrustaciones o corrosión. Es decir, como consecuencia de la pérdida de agua en el sistema, tanto por evaporación como por purga, su reposición resulta necesaria.
En lo que concierne a la pérdida de agua por evaporación, ésta depende de la cantidad de calor evacuada y de la humedad relativa del aire entrante, mientras que el caudal de agua de purga se determina a partir de los ciclos de concentración que, a su vez, vienen condicionados por la calidad del agua de aportación y de las especificaciones del diseño de la instalación. Los ciclos se definen como el cociente entre la concentración de sólidos disueltos en el agua de recirculación y la concentración de sólidos disueltos en el agua de aportación y, como regla general, se recomienda que estén entre 2 y 4, ya que por encima de estos niveles el agua ahorrada por utilizar pequeñas purgas se vuelve insignificante y se producen, además, altos riesgos en el funcionamiento, de forma que cualquier pérdida de control conduce al desarrollo de incrustaciones o corrosión en la instalación.
Además de las impurezas presentes en el agua de reposición, cualquier impureza en el aire puede ser transportada al interior de la torre y arrastrada por el agua en recirculación, por lo que es necesario implementar un programa de tratamiento de agua diseñado contra las incrustaciones y la corrosión y un control biológico, así como otro de supervisión que garantice que el anterior está logrando sus objetivos, es decir, manteniendo la calidad del agua dentro de los parámetros establecidos.
En próximos días, nos ocuparemos con detenimiento de las incrustaciones y corrosión habituales en el agua de reposición.
También es cierto que cada vez que se detecta un nuevo caso, se ha alusión al mantenimiento de las torres que, como siempre decimos, está regulado por ley y es a esta norma a laque hay que atenerse evitando así cualquier problema. En cualquier caso, no está de más recordar unas nociones básicas acerca del mantenimiento.
El mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa es sencillo y siguiendo unas cuantas recomendaciones, su eficacia y seguridad están garantizadas. Resulta de vital importancia mantener el rendimiento de la instalación, tanto desde el punto de vista del proceso como del ambiental con objeto de asegurar un funcionamiento óptimo del proceso de enfriamiento y la utilización mínima de agua y energía, al mismo tiempo que se evitará la contaminación incontrolada de bacterias. Los requisitos para mantener la eficacia de cualquier sistema pasan por el control adecuado de la calidad del agua en recirculación y un programa de mantenimiento que contribuya a las buenas condiciones y limpieza del equipo.
En los equipos de refrigeración evaporativa, el enfriamiento se produce por la evaporación de una pequeña cantidad del agua en recirculación que fluye a través del equipo. Al producirse dicha evaporación, las impurezas presentes en la misma permanecen en el circuito y, salvo que una pequeña cantidad de agua conocida como purga se drene del sistema, la concentración de sólidos disueltos se incrementa rápidamente y provoca la formación de incrustaciones o corrosión. Es decir, como consecuencia de la pérdida de agua en el sistema, tanto por evaporación como por purga, su reposición resulta necesaria.
En lo que concierne a la pérdida de agua por evaporación, ésta depende de la cantidad de calor evacuada y de la humedad relativa del aire entrante, mientras que el caudal de agua de purga se determina a partir de los ciclos de concentración que, a su vez, vienen condicionados por la calidad del agua de aportación y de las especificaciones del diseño de la instalación. Los ciclos se definen como el cociente entre la concentración de sólidos disueltos en el agua de recirculación y la concentración de sólidos disueltos en el agua de aportación y, como regla general, se recomienda que estén entre 2 y 4, ya que por encima de estos niveles el agua ahorrada por utilizar pequeñas purgas se vuelve insignificante y se producen, además, altos riesgos en el funcionamiento, de forma que cualquier pérdida de control conduce al desarrollo de incrustaciones o corrosión en la instalación.
Además de las impurezas presentes en el agua de reposición, cualquier impureza en el aire puede ser transportada al interior de la torre y arrastrada por el agua en recirculación, por lo que es necesario implementar un programa de tratamiento de agua diseñado contra las incrustaciones y la corrosión y un control biológico, así como otro de supervisión que garantice que el anterior está logrando sus objetivos, es decir, manteniendo la calidad del agua dentro de los parámetros establecidos.
En próximos días, nos ocuparemos con detenimiento de las incrustaciones y corrosión habituales en el agua de reposición.
lunes, 8 de septiembre de 2008
La bactería de la legionella y el agua de la red pública
La Legionella no es una bacteria que se desarrolle en las torres de enfriamiento o condensadores evaporativos, sino en las redes de agua de suministro público que llegan a estos equipos, donde, aún así, sería necesaria la existencia de un incorrecto mantenimiento de los mismos para que la bacteria se multiplique, generándose concentraciones suficientes límites como para poder afectar al ser humano.
Es decir, la Legionella nunca se produce en el interior del equipo si previamente éste no ha recibido agua con la bacteria aportada a través de la red de distribución pública. Por este motivo, llegar a la raíz del problema y como consecuencia a la solución del mismo no tiene que implicar la clausura de las torres de refrigeración sino que debe suponer buscar en origen del brote, en primer lugar, comprobando el estado microbiológico del agua de llegada a dichos equipos, es decir, es obligado determinar la concentración de unidades formadoras de colonias por litro en el agua que se suministra las torres implicadas en cualquier brote de Legionellosis, así como a todos los elementos de riesgo de la zona afectada.
Las torres de refrigeración de agua y condensadores evaporativos constituyen una tecnología segura que sólo es susceptible de desarrollar la bacteria “Legionella pneumophila”, es decir, aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el agua que recibe de la red está contaminada y el equipo no se controla ni mantiene de forma adecuada tal y como establece la ley.
Se considera que es a partir de 10.000 unidades por litro de agua cuando la concentración de Legionella puede causar brotes de Legionellosis. Como consecuencia, el agua de suministro público que llega, no sólo a los condensadores evaporativos y torres de refrigeración, sino a fuentes públicas y demás puntos de suministro, debe ser vigilada a fin de comprobar que lo hace con concentraciones inferiores a los umbrales considerados infecciosos.
Los motivos que pueden provocar la aparición de la bacteria de la Legionella en la red de agua pública son numerosos: falta de control en la calidad del suministro de agua potable, deficiencias en las conducciones y dejadez en el mantenimiento de las redes públicas.
La bacteria de la Legionella está, en consecuencia, en la red de agua potable, por lo que el hecho de que los organismos públicos, como ha ocurrido con los brotes surgidos en Navarra la pasada primavera, cierren el problema clausurando las torres que ellos consideran “implicadas” en los mismos sin realmente indagar sobre el origen real del brote y en si el mantenimiento de dichos equipos se atenía o no a la normativa, es alarmante. Invitar a los ciudadanos a “hacer vida normal” una vez que se ha procedido a dicha clausura es más que peligroso, en la medida que actividades tan cotidianas como ducharse, regar las plantas o pasear por un parque continúan resultando arriesgadas ya que la Legionella sigue estando en la red de agua potable, no en las torres clausuradas.
Es decir, la Legionella nunca se produce en el interior del equipo si previamente éste no ha recibido agua con la bacteria aportada a través de la red de distribución pública. Por este motivo, llegar a la raíz del problema y como consecuencia a la solución del mismo no tiene que implicar la clausura de las torres de refrigeración sino que debe suponer buscar en origen del brote, en primer lugar, comprobando el estado microbiológico del agua de llegada a dichos equipos, es decir, es obligado determinar la concentración de unidades formadoras de colonias por litro en el agua que se suministra las torres implicadas en cualquier brote de Legionellosis, así como a todos los elementos de riesgo de la zona afectada.
Las torres de refrigeración de agua y condensadores evaporativos constituyen una tecnología segura que sólo es susceptible de desarrollar la bacteria “Legionella pneumophila”, es decir, aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el agua que recibe de la red está contaminada y el equipo no se controla ni mantiene de forma adecuada tal y como establece la ley.
Se considera que es a partir de 10.000 unidades por litro de agua cuando la concentración de Legionella puede causar brotes de Legionellosis. Como consecuencia, el agua de suministro público que llega, no sólo a los condensadores evaporativos y torres de refrigeración, sino a fuentes públicas y demás puntos de suministro, debe ser vigilada a fin de comprobar que lo hace con concentraciones inferiores a los umbrales considerados infecciosos.
Los motivos que pueden provocar la aparición de la bacteria de la Legionella en la red de agua pública son numerosos: falta de control en la calidad del suministro de agua potable, deficiencias en las conducciones y dejadez en el mantenimiento de las redes públicas.
La bacteria de la Legionella está, en consecuencia, en la red de agua potable, por lo que el hecho de que los organismos públicos, como ha ocurrido con los brotes surgidos en Navarra la pasada primavera, cierren el problema clausurando las torres que ellos consideran “implicadas” en los mismos sin realmente indagar sobre el origen real del brote y en si el mantenimiento de dichos equipos se atenía o no a la normativa, es alarmante. Invitar a los ciudadanos a “hacer vida normal” una vez que se ha procedido a dicha clausura es más que peligroso, en la medida que actividades tan cotidianas como ducharse, regar las plantas o pasear por un parque continúan resultando arriesgadas ya que la Legionella sigue estando en la red de agua potable, no en las torres clausuradas.
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lunes, 1 de septiembre de 2008
Legionella en Carcaixent y Alzira: ANEFRYC exige que se comprueben los niveles de concentración de la bactería en el agua de red
La Comisión Técnica de ANEFRYC, Asociación Nacional de Empresas de Frío y Refrigeración, exige una investigación a fondo sobre el origen de los casos de Legionella aparecidos en las últimas semanas en la zona de La Ribera, en Valencia, concretamente en Carcaixent y Alzira. El primero de ellos dio lugar a la activación del protocolo anti-legionella, dentro del que se considera a las torres de refrigeración como equipos de riesgo, y dio lugar al cierre preventivo de las instalaciones de una empresa de dicha localidad.
Para ANEFRYC, el esclarecimiento completo de estos casos debería llevar a determinar de forma fehaciente si las torres de refrigeración investigadas cumplían todos los requisitos de limpieza y mantenimiento que los fabricantes recomiendan y la legislación exige. Cabe subrayar que la bactería siempre se introduce en las torres de refrigeración a través del agua de red, por lo que, así mismo, el control de los niveles de concentración de dicha bactería en el agua de aportación es fundamental para prevenir los casos de Legionella y su análisis es imprescindible.
Para que se produzca un brote de legionella en un equipo de refrigeración por agua y éste llegue al ambiente se tiene que produir una cadena de sucesos altamente improbable. Estos son: uno, la llegada de una colonia virulenta de Legionella Pneumophila a través de la red de suministro de agua; dos, el funcionamiento del equipo en condiciones incontroladas; tres, la descarga de una corriente de aire con microgotas contaminadas en suspensión, que puedan llegar hasta donde se encuentran personas; cuarto y último, que un número suficiente de estas microgotas sean inhaladas por personas susceptibles de contraer la enfermedad. Si cualquiera de estos eslabones se rompe, la posibilidad de la aparición de un brote es nula.
Para prevenir el riesgo de Legionellosis, es suficiente romper esta cadena de sucesos en cualquiera de los eslabones, existiendo tres de ellos que es posible quebrar con un buen diseño y un funcionamiento correcto de la instalación: evitar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias, minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos y reducir las posibilidades de inhalación por las personas mediante el adecuado emplazamiento del equipo y protección personal. De hecho, en varios brotes que se han dado a lo largo de este año el origen se ha localizado en el agua de red sin ninguna implicación de las torres.
“Como especialista en Ingeniería del Frío, y en mi condición de Secretario General de la Asociación Nacional de Empresas de Frío y Climatización, quiero expresar mi interés y el de la Asociación que represento en que se llegue al fondo de este asunto; no sólo en lo que se refiere al mantenimiento de los equipos sino también, y sobre todo, al estado del agua de red que estos reciben. Asi mismo, desde hace años venimos pidiendo que, una vez se hayan adoptado las medidas oportunas para identificar y acabar con el origen del brote de legionellosis, y concluyan las investigaciones sanitarias y judiciales que el caso requiera, se notifique oficialmente el resultado de las acciones practicadas indicando de forma fehaciente el origen del brote con el objetivo de huir de especulaciones y de acusaciones precipitadas que demasiadas veces desacreditan gratuita e injustamente a tecnologías y equipos, como las torres de refrigeración y condensadores evaporativos”, ha declarado Manuel Lamúa, Secretario General de ANEFRYC.
Recientemente, ANEFRYC ha recibido el apoyo de la Dirección General de Industria perteneciente al Ministerio de Industria y del ICAEN, Instituto Catalán de Energía, que reconocen el papel fundamental de los equipos de refrigeración evaporativa en la eficiencia energética de nuestra industria. Entre las ventajas medio ambientales, energéticas y económicas de las torres de refrigeración y condensadores de agua cabe recordar los menores consumos de energía eléctrica y de agua en origen, el menor potencial de fugas de refrigerante a la atmósfera, el menor impacto ambiental acústico y por efecto invernadero, la posibilidad de uso de refrigerantes de bajo impacto medioambiental o la reducción del coste de inversión en instalaciones, entre otros.
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