Iniciamos una serie de artículos en los que hablaremos del necesario mantenimiento de las torres dentro de unas normas básicas de prevención laboral.
Velar por la seguridad y la salud de los trabajadores mediante la aplicación de aquellas medidas que evitan los riesgos derivados del trabajo es el objeto de cualquier política orientada a la prevención de riesgos laborales. En aquellos entornos industriales y sanitarios en los que se utilizan instalaciones como los equipos de condensación y enfriamiento evaporativo, un control y mantenimiento acordes con la normativa relacionada con la prevención de riesgos laborales es suficiente para eliminar cualquier riesgo en cuanto a la proliferación de la bactería de la Legionelosis.
En España, la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales ha tenido como consecuencia un amplio desarrollo reglamentario que se ha traducido en la aparición de diferentes normas orientadas al establecimiento de medidas que garanticen la protección de los trabajadores. Entre ellas, se encuentra el Real Decreto 664/1997, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo. En el caso de los riesgos derivados de las propias instalaciones, existen otras normas que, aún sin ser específicas de prevención de riesgos laborales, recogen medidas destinadas a prevenir los riesgos derivados de las mismas, al mismo tiempo que fijan unas pautas de utilización, mantenimiento e inspecciones, con objeto de proteger la salud de los usuarios de estos equipos. Una de ellas es el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis a tener en cuenta en empresas que dispongan de instalaciones susceptibles de ser colonizadas por legionella.
viernes, 5 de diciembre de 2008
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Legionella en Getafe
Los dos casos de legionella detectados recientemente en el municipio madrileño de Getafe devuelven al primer plano de la actualidad la búsqueda de argumentos que expliquen cuál es la causa de esta enfermedad y qué factores son los que favorecen su propagación.
Desde esta página, hemos insistido en ds aspectos que siempre deben tenerse en cuenta cuando se producen nuevos casos. En primer lugar, iniciar una investigación en condiciones que permita analizar todos los detalles relacionados con el brote y en segundo lugar buscar causas reales que eviten la siempre fácil asociación de las torres de refrigeración a esta enfermedad.
En esta ocasión, nos felicitamos porque la Asociación del Defensor del Paciente ha solicitado una investigación de oficio a la Fiscalía de Madrid, que permita averiguar cuántas personas hay afectadas y de dónde proviene el brote. Es decir, se pretenden seguir los trámites adecuados.
Como hemos comentado en otras ocasiones, la legionella es una bacteria que se desarrolla en bajas concentraciones en la mayoría de circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. Las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable. Una correcta inspección, limpieza y desinfección de la instalación de refrigeración evaporativa impedirá la producción de cualquiera de estas circunstancias, convirtiéndose en la solución para minimizar los riesgos de Legionella.
Desde esta página, hemos insistido en ds aspectos que siempre deben tenerse en cuenta cuando se producen nuevos casos. En primer lugar, iniciar una investigación en condiciones que permita analizar todos los detalles relacionados con el brote y en segundo lugar buscar causas reales que eviten la siempre fácil asociación de las torres de refrigeración a esta enfermedad.
En esta ocasión, nos felicitamos porque la Asociación del Defensor del Paciente ha solicitado una investigación de oficio a la Fiscalía de Madrid, que permita averiguar cuántas personas hay afectadas y de dónde proviene el brote. Es decir, se pretenden seguir los trámites adecuados.
Como hemos comentado en otras ocasiones, la legionella es una bacteria que se desarrolla en bajas concentraciones en la mayoría de circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. Las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable. Una correcta inspección, limpieza y desinfección de la instalación de refrigeración evaporativa impedirá la producción de cualquiera de estas circunstancias, convirtiéndose en la solución para minimizar los riesgos de Legionella.
Etiquetas:
anefryc,
legionella,
torres de enfriamiento,
torres de refrigeración
jueves, 20 de noviembre de 2008
Costes de inversión en equipos de refrigeración
En un momento en que la necesidad de ahorro de energía debe aliarse con el control de costes, las torres de refrigeración de agua y condensadores evaporativos ofrecen una relación óptima entre inversión y rendimiento. ANEFRYC calcula que proporcionan un ahorro tanto económico como energético al sistema de productivo español de hasta 25.000 euros anuales por instalación.
Las instalaciones frigoríficas que condensan con la tecnología del enfriamiento evaporativo utilizan un compresor y un motor de accionamiento eléctrico y condensador más pequeño y, por lo tanto, más barato que otras tecnologías, lo que redunda en menores costes de inversión. Así mismo, se reducen los necesarios costes por insonorización.
Otro aspecto a tener en cuenta es que se trata de equipos más ligeros y fáciles de instalar, conceptos que se traducen igualmente en menores costes de inversión.
Las instalaciones frigoríficas que condensan con la tecnología del enfriamiento evaporativo utilizan un compresor y un motor de accionamiento eléctrico y condensador más pequeño y, por lo tanto, más barato que otras tecnologías, lo que redunda en menores costes de inversión. Así mismo, se reducen los necesarios costes por insonorización.
Otro aspecto a tener en cuenta es que se trata de equipos más ligeros y fáciles de instalar, conceptos que se traducen igualmente en menores costes de inversión.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
El enfriamiento evaporativo, uno de los pilares del Plan de Ahorro y Eficiencia Energética
La Unión Europea obliga a los Estados miembros a lograr un ahorro energético del 9% en el año 2016. El enfriamiento evaporativo ha sido seleccionado como una de las tecnologías idóneas para conseguir este objetivo.
El Plan de Ahorro y Eficiencia Energética o PAE es una de las principales herramientas de las que el Gobierno se ha dotado para alcanzar los objetivos de reducción energética fijados por la Comisión Europea. El actual PAE abarca los años 2008-2012 y contiene actuaciones concretas que se van a llevar a cabo en los sectores con mayor potencial de ahorro energético, como industria o edificación, entre otros. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha diseñado 28 medidas de las cuales 5 afectan al sector edificación y una al de equipamiento; en ellas, los equipos de enfriamiento evaporativo aparecen como una alternativa para conseguir un mayor ahorro energético.
Estas medidas se han diseñado atendiendo, por una parte, a los servicios que demandan un mayor consumo de energía, entre los que se encuentra la climatización, y, por otra parte, se han fijado los resultados energéticos que deben alcanzar las soluciones técnicas solicitantes de un apoyo económico. En este sentido, el PAE establece una serie de ayudas económicas para el establecimiento de medidas de ahorro y eficiencia energética, que oscilan entre el 22 y el 35% del coste de la instalación. Éstas son concedidas a través de las Comunidades Autónomas en función de una serie de requisitos de eficiencia energética establecidos en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios). Por último, el PAE establece también Planes Renove de sustitución de equipos en instalaciones térmicas de calefación, climatización y producción de agua caliente sanitaria que incorporen equipos de alto rendimiento energético.
El Plan de Ahorro y Eficiencia Energética o PAE es una de las principales herramientas de las que el Gobierno se ha dotado para alcanzar los objetivos de reducción energética fijados por la Comisión Europea. El actual PAE abarca los años 2008-2012 y contiene actuaciones concretas que se van a llevar a cabo en los sectores con mayor potencial de ahorro energético, como industria o edificación, entre otros. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha diseñado 28 medidas de las cuales 5 afectan al sector edificación y una al de equipamiento; en ellas, los equipos de enfriamiento evaporativo aparecen como una alternativa para conseguir un mayor ahorro energético.
Estas medidas se han diseñado atendiendo, por una parte, a los servicios que demandan un mayor consumo de energía, entre los que se encuentra la climatización, y, por otra parte, se han fijado los resultados energéticos que deben alcanzar las soluciones técnicas solicitantes de un apoyo económico. En este sentido, el PAE establece una serie de ayudas económicas para el establecimiento de medidas de ahorro y eficiencia energética, que oscilan entre el 22 y el 35% del coste de la instalación. Éstas son concedidas a través de las Comunidades Autónomas en función de una serie de requisitos de eficiencia energética establecidos en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios). Por último, el PAE establece también Planes Renove de sustitución de equipos en instalaciones térmicas de calefación, climatización y producción de agua caliente sanitaria que incorporen equipos de alto rendimiento energético.
Etiquetas:
enfriamiento evaporativo,
PAE,
torres de refrigeración
martes, 4 de noviembre de 2008
Enfriamiento evaporativo: una industria en alza
El enfriamiento evaporativo constituye, sin duda, una industria importante, tanto por el número de personas empleadas y la facturación anual, como por la considerable industria manufacturera que respalda, con su uso mayoritario, esta tecnología.
En Europa existen más de treinta fabricantes con más de cincuenta plantas de fabricación de estos equipos que proporcionan, en su totalidad, trabajo a 7.000 empleados, consiguiendo una facturación media anual superior a los quinientos millones de euros. Los fabricantes europeos más importantes de equipos de enfriamiento evaporativo están asociados en el Grupo de Trabajo 9 “Torres de enfriamiento” de la asociación Eurovent/Cecomaf. Este Grupo centra su labor en la importancia medioambiental de la seguridad y eficacia de los sistemas de disipación de calor para que la tecnología de enfriamiento evaporativo proporcione soluciones efectivas. El Grupo ha participado en la redacción de los Estándares Europeos y en el programa “La mejor tecnología obtenible” lanzado por la Comisión Europea, y también ha elaborado varios documentos técnicos entre los que destacan el “Código de prácticas recomendadas para mantener su instalación eficiente y segura”.
En España, ANEFRYC (Asociación Nacional de Empresas de Frío y Climatización) representa y defiende con conceptos exclusivamente técnicos, económicos y medioambientales, los intereses de los fabricantes de equipos de refrigeración y entre ellos a los que producen los de refrigeración evaporativa.
La refrigeración por agua constituye un mercado en constante crecimiento a nivel europeo y mundial, tanto en lo relativo al número de instalaciones (en la actualidad existen más de quinientas mil con equipos de enfriamiento evaporativo en Europa), como en lo que se refiere al número de empresas suministradoras de dichos servicios. El uso del enfriamiento evaporativo está, además, respaldado por una notable industria manufacturera, que elije el enfriamiento evaporativo en casi todas las aplicaciones que han de disipar calor y que ha mostrado su preocupación ante las restricciones impuestas a estos equipos y que ponen en peligro el progreso industrial responsable.
En Europa existen más de treinta fabricantes con más de cincuenta plantas de fabricación de estos equipos que proporcionan, en su totalidad, trabajo a 7.000 empleados, consiguiendo una facturación media anual superior a los quinientos millones de euros. Los fabricantes europeos más importantes de equipos de enfriamiento evaporativo están asociados en el Grupo de Trabajo 9 “Torres de enfriamiento” de la asociación Eurovent/Cecomaf. Este Grupo centra su labor en la importancia medioambiental de la seguridad y eficacia de los sistemas de disipación de calor para que la tecnología de enfriamiento evaporativo proporcione soluciones efectivas. El Grupo ha participado en la redacción de los Estándares Europeos y en el programa “La mejor tecnología obtenible” lanzado por la Comisión Europea, y también ha elaborado varios documentos técnicos entre los que destacan el “Código de prácticas recomendadas para mantener su instalación eficiente y segura”.
En España, ANEFRYC (Asociación Nacional de Empresas de Frío y Climatización) representa y defiende con conceptos exclusivamente técnicos, económicos y medioambientales, los intereses de los fabricantes de equipos de refrigeración y entre ellos a los que producen los de refrigeración evaporativa.
La refrigeración por agua constituye un mercado en constante crecimiento a nivel europeo y mundial, tanto en lo relativo al número de instalaciones (en la actualidad existen más de quinientas mil con equipos de enfriamiento evaporativo en Europa), como en lo que se refiere al número de empresas suministradoras de dichos servicios. El uso del enfriamiento evaporativo está, además, respaldado por una notable industria manufacturera, que elije el enfriamiento evaporativo en casi todas las aplicaciones que han de disipar calor y que ha mostrado su preocupación ante las restricciones impuestas a estos equipos y que ponen en peligro el progreso industrial responsable.
sábado, 1 de noviembre de 2008
Mantenimiento de los equipos III
Con el artículo que os proponemos damos por finalizada la serie que hemos venido dedicando al mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa. En esta ocasión, nos ocuparemos de cómo en correcto mantenimiento de dichos equipos asegura la prevención del desarrollo de la bacteria de la legionella en el agua que circula en los mismos.
La bacteria puede existir en bajas concentraciones en la mayoría de los circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. En cualquier caso, las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable: la existencia de una alta concentración de colonias de la bacteria, que inicialmente entran en la instalación, a través de la red pública de suministro, y condiciones incontroladas que permitan la multiplicación de la misma, es decir, la descarga de una corriente de aire con aerosoles contaminados al ambiente y un número suficiente de micro-gotas de los aerosoles inhalados por personas susceptibles de padecer la enfermedad (inmunodeprimidos).
Para prevenir el riesgo de Legionelosis basta con romper esta cadena de sucesos en cualquiera de sus eslabones, algunos de los cuales es sencillo quebrar con sólo establecer un buen diseño y un correcto mantenimiento de las instalaciones de enfriamiento. De este modo, es posible minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos, reducir las posibilidades de inhalación mediante el adecuado emplazamiento del equipo y/o protección personal y, sobre todo, eliminar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias. Es decir, la posible entrada de una colonia de Legionella en la instalación de refrigeramiento sólo se volverá perjudicial para el ser humano si prolifera de forma descontrolada, algo que únicamente es posible cuando dicha instalación no se controla y mantiene de forma adecuada, tal y como exige la ley en el Real Decreto 865/2003 de 4 de julio por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención de la Legionelosis.
Concentraciones típicas de un total de bacterias aeróbicas de las 104 cfu/ml (cfu= unidades formadoras de colonias) implican que el sistema está bajo control, sin embargo concentraciones superiores a 105 cfu/ml requieren medidas correctivas de forma inmediata que permitan reducir el nivel bacteriológico. Existen condiciones que favorecen las altas concentraciones de Legionella:
o Temperatura: la bacteria no se multiplica por debajo de los 20 grados aunque siga viva, mientras que por encima de los sesenta no sobrevive.
o Nutrientes: en la instalación deben existir nutrientes que permitan la multiplicación de bacteria, es decir, sedimentos, lodo, restos de corrosión, etc.
o Refugios: el lodo, las películas biológicas y las incrustaciones pueden ofrecer abrigo al crecimiento de la Legionella.
Una correcta inspección, limpieza y desinfección de la instalación de refrigeración evaporativa impedirá la producción de cualquiera de estas circunstancias, convirtiéndose en la solución para minimizar los riesgos de Legionella.
La bacteria puede existir en bajas concentraciones en la mayoría de los circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. En cualquier caso, las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable: la existencia de una alta concentración de colonias de la bacteria, que inicialmente entran en la instalación, a través de la red pública de suministro, y condiciones incontroladas que permitan la multiplicación de la misma, es decir, la descarga de una corriente de aire con aerosoles contaminados al ambiente y un número suficiente de micro-gotas de los aerosoles inhalados por personas susceptibles de padecer la enfermedad (inmunodeprimidos).
Para prevenir el riesgo de Legionelosis basta con romper esta cadena de sucesos en cualquiera de sus eslabones, algunos de los cuales es sencillo quebrar con sólo establecer un buen diseño y un correcto mantenimiento de las instalaciones de enfriamiento. De este modo, es posible minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos, reducir las posibilidades de inhalación mediante el adecuado emplazamiento del equipo y/o protección personal y, sobre todo, eliminar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias. Es decir, la posible entrada de una colonia de Legionella en la instalación de refrigeramiento sólo se volverá perjudicial para el ser humano si prolifera de forma descontrolada, algo que únicamente es posible cuando dicha instalación no se controla y mantiene de forma adecuada, tal y como exige la ley en el Real Decreto 865/2003 de 4 de julio por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención de la Legionelosis.
Concentraciones típicas de un total de bacterias aeróbicas de las 104 cfu/ml (cfu= unidades formadoras de colonias) implican que el sistema está bajo control, sin embargo concentraciones superiores a 105 cfu/ml requieren medidas correctivas de forma inmediata que permitan reducir el nivel bacteriológico. Existen condiciones que favorecen las altas concentraciones de Legionella:
o Temperatura: la bacteria no se multiplica por debajo de los 20 grados aunque siga viva, mientras que por encima de los sesenta no sobrevive.
o Nutrientes: en la instalación deben existir nutrientes que permitan la multiplicación de bacteria, es decir, sedimentos, lodo, restos de corrosión, etc.
o Refugios: el lodo, las películas biológicas y las incrustaciones pueden ofrecer abrigo al crecimiento de la Legionella.
Una correcta inspección, limpieza y desinfección de la instalación de refrigeración evaporativa impedirá la producción de cualquiera de estas circunstancias, convirtiéndose en la solución para minimizar los riesgos de Legionella.
Etiquetas:
legionella,
mantenimiento de los equipos,
torres de enfriamiento
miércoles, 8 de octubre de 2008
Mantenimiento de los equipos II
Hace unos días nos ocupábamos de cómo proceder para lograr un correcto mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa y dejábamos para una ocasión posterior ocuparnos de las incrustaciones y las corrosión. Ambos factores resultan habituales en el agua de reposición como consecuencia de la propia temperatura de la misma y los ciclos de concentración y, en la medida que ambas tendencias son perjudiciales para la instalación, han de tomarse medidas de prevención.
En primer lugar, la excesiva formación de incrustaciones sobre las superficies de transferencias de calor reduce significativamente la eficacia de dicha transferencia provocando un consumo de energía más elevado, temperaturas de enfriamiento más altas que las deseadas e incluso una parada del sistema, pero también crea un terreno propicio para la reproducción de microorganismos que puede aumentar el riesgo de contaminación bacteriológica. Las incrustaciones pueden prevenirse mediante la descalcificación del agua de aportación, el control de la purga y la dosificación de productos químicos inhibidores de incrustaciones o bien con métodos físicos como las técnicas electromagnéticas.
En lo que a la corrosión se refiere, ésta actúa en contra de los componentes de la instalación acortando su vida útil, al mismo tiempo que algunos de sus productos, como es el caso del óxido, favorecen el crecimiento bacteriológico. Su prevención viene dada por el mantenimiento de la calidad del agua de recirculación dentro de los límites especificados por los proveedores de los equipos, así como por la aplicación de dosificación de inhibidores de corrosión.
Otro problema es la suciedad de las superficies de intercambio térmico con sedimentos y lodo, que pueden controlarse con biodispersantes químicos dosificados separadamente o mezclados con un biocida químico y cuya eliminación implica el filtrado del agua en recirculación. La suciedad no sólo afecta al rendimiento térmico sino que también propicia el crecimiento de bacterias. En este punto, el control del crecimiento bacteriológico es el único instrumento válido para evitar la proliferación de bacterias que contaminan el agua en recirculación y entre las que se encuentran la Legionella Pneumophila, causante de la Legionelosis. Su evitación pasa por la utilización de productos biocidas oxidantes y no oxidantes y métodos no químicos como el ozono, la luz ultravioleta y los iones de cobre y de plata. En caso de producirse una contaminación biológica excesiva, habrá que proceder a la desinfección de la instalación.
Junto al control del agua en recirculación, se impone la aplicación de un programa de mantenimiento mecánico y de limpieza del equipo que garantice el rendimiento térmico de la instalación y su seguridad, ya que, precisamente, la falta de mantenimiento y limpieza son los motivos que pueden provocar la Legionelosis. El mantenimiento dependerá de la ubicación del equipo, la contaminación ambiental de su entorno, el tipo de proceso de enfriamiento y la efectividad de su tratamiento de agua. Periódicamente, es conveniente hacer una inspección de la instalación.
En primer lugar, la excesiva formación de incrustaciones sobre las superficies de transferencias de calor reduce significativamente la eficacia de dicha transferencia provocando un consumo de energía más elevado, temperaturas de enfriamiento más altas que las deseadas e incluso una parada del sistema, pero también crea un terreno propicio para la reproducción de microorganismos que puede aumentar el riesgo de contaminación bacteriológica. Las incrustaciones pueden prevenirse mediante la descalcificación del agua de aportación, el control de la purga y la dosificación de productos químicos inhibidores de incrustaciones o bien con métodos físicos como las técnicas electromagnéticas.
En lo que a la corrosión se refiere, ésta actúa en contra de los componentes de la instalación acortando su vida útil, al mismo tiempo que algunos de sus productos, como es el caso del óxido, favorecen el crecimiento bacteriológico. Su prevención viene dada por el mantenimiento de la calidad del agua de recirculación dentro de los límites especificados por los proveedores de los equipos, así como por la aplicación de dosificación de inhibidores de corrosión.
Otro problema es la suciedad de las superficies de intercambio térmico con sedimentos y lodo, que pueden controlarse con biodispersantes químicos dosificados separadamente o mezclados con un biocida químico y cuya eliminación implica el filtrado del agua en recirculación. La suciedad no sólo afecta al rendimiento térmico sino que también propicia el crecimiento de bacterias. En este punto, el control del crecimiento bacteriológico es el único instrumento válido para evitar la proliferación de bacterias que contaminan el agua en recirculación y entre las que se encuentran la Legionella Pneumophila, causante de la Legionelosis. Su evitación pasa por la utilización de productos biocidas oxidantes y no oxidantes y métodos no químicos como el ozono, la luz ultravioleta y los iones de cobre y de plata. En caso de producirse una contaminación biológica excesiva, habrá que proceder a la desinfección de la instalación.
Junto al control del agua en recirculación, se impone la aplicación de un programa de mantenimiento mecánico y de limpieza del equipo que garantice el rendimiento térmico de la instalación y su seguridad, ya que, precisamente, la falta de mantenimiento y limpieza son los motivos que pueden provocar la Legionelosis. El mantenimiento dependerá de la ubicación del equipo, la contaminación ambiental de su entorno, el tipo de proceso de enfriamiento y la efectividad de su tratamiento de agua. Periódicamente, es conveniente hacer una inspección de la instalación.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)