Hace unos días, ya hablamos en esta página de la importancia del correcto mantenimiento de las instalaciones de refrigeración en las polítcias de prevención de riesgos laborales desarrolladas por cualquier empresa. En días anteriores, nos hemos referido a la legislación vigente en este sentido y la forma en la que puede propagarse la bacteria de la legionella. De la misma forma, hace unas semanas, nos centramos de manera amplia en los pasos prácticos a seguir para desarrollar el mantenimiento al que nos referíamos. Nos quedaría, únicamente, sintetizar, cuáles son los elementos que cualquier empresa que utilice equipos de refrigeración evaporativa en sus instalaciones y procesos debe tener en cuenta desde el mismo momento que decide poner en marcha una política de prevención de riesgos laborales, es decir, aquellos factores que debe priorizar.
Una vez que la empresa haya identificado aquellas instalaciones que son objeto del Real Decreto 865/2003, sólo será necesario atenerse a las medidas y recomendaciones de mantenimiento establecidas en dicha norma para evitar cualquier riesgo para la salud de todas aquellas personas implicadas en la manipulación de los equipos. En cualquier caso, cualquier medida de prevención desarrollada desde las empresas que disponen de equipos de enfriamiento evaporativo debe ir orientada a vigilar aquellos factores que podrían favorecer la proliferación de la legionella y a asegurar el cumplimiento de los registros y programas de mantenimiento adecuados a las características del equipo.
De forma general, sería recomendable que aquellas organizaciones que cuenten en sus instalaciones y procesos industriales con torres y condensadores de refrigeración evaporativa desarrollaran una serie de actuaciones básicas que, por otra parte, todos los fabricantes prescriben. En primer lugar, se hace necesario un libro de mantenimiento, que permita registrar todas las operaciones de mantenimiento desarrolladas y los resultados obtenidos. Por otra parte, se hace necesaria la existencia de planos actualizados de las instalaciones existentes que faciliten la puesta en marcha de dichas operaciones.
Cualquier actuación destinada a reducir al máximo los riesgos de contaminación, multiplicación y dispersión de la legionella en instalaciones de refrigeración evaportiva debe tener en cuenta tanto la fase de diseño de las instalaciones como la de mantenimiento.
En el primer caso, se trata de un conjunto de actuaciones que deben respetarse en la construcción de los equipos a fin de a facilitar la accesibilidad de los mismos para su limpieza y desinfección. En esta etapa hay que tener en cuenta factores como la utilización de materiales susceptibles de ser desinfectados en caso necesario, frente a aquellos, que al igual que las elevadas temperaturas, favorecen el crecimiento de Legionella, y la necesidad de evitar el vertido de aerosoles en zonas transitadas.
Todas las actuaciones desarrolladas en una segunda fase, relativa al mantenimiento de los equipos, están dirigidas a propiciar las tareas de limpieza, desinfección, y control de la temperatura del agua durante el mantenimiento de los mismos.
lunes, 22 de diciembre de 2008
domingo, 14 de diciembre de 2008
El enfriamiento evaporativo y el ahorro de agua
Las torres y condensadores evaporativos constituyen una tecnología eficaz en lo que al abhorro de agua se refereie. Basta con revisar algunas cifras. En cuanto a las pérdidas de agua, en el lugar de aplicación, el enfriamiento evaporativo reutiliza más del 95% del agua que moviliza en su funcionamiento. Una pequeña cantidad se evapora y otra se evacua para evitar la concentración de sales. Indirectamente, es decir, en origen, consume menos agua que la condensación por aire, puesto que una central generadora de electricidad consume aproximadamente 100 l. agua por cada kWh generado. Bajo ciertas condiciones climáticas, cuando el aire de salida de la torre se descarga húmedo y templado en el aire ambiente más frío se genera un penacho visible. Éste es sólo vapor de agua puro condensado y en suspensión, similar a las nubes y totalmente inofensivo. La industria dispone de varios medios para minimizar o incluso eliminar este penacho.
La refrigeración evaporativa, además, ha sido capaz de adaptarse a las nuevas exigencias del entorno. Estos equipos han ampliado su vida útil gracias a la utilización de materiales resistentes a la corrosión, se han desarrollado intercambiadores de calor más eficaces, los niveles sonoros se han reducido mediante el uso de ventiladores más silenciosos y eventualmente amortiguadores de ruidos y, por último, se han creado modelos matemáticos sofisticados de modo que el rendimiento térmico de los equipos puede predecirse bajo una amplia variedad de condiciones de funcionamiento.
La refrigeración evaporativa, además, ha sido capaz de adaptarse a las nuevas exigencias del entorno. Estos equipos han ampliado su vida útil gracias a la utilización de materiales resistentes a la corrosión, se han desarrollado intercambiadores de calor más eficaces, los niveles sonoros se han reducido mediante el uso de ventiladores más silenciosos y eventualmente amortiguadores de ruidos y, por último, se han creado modelos matemáticos sofisticados de modo que el rendimiento térmico de los equipos puede predecirse bajo una amplia variedad de condiciones de funcionamiento.
martes, 9 de diciembre de 2008
El mantenimiento de las torres: apuntes sobre prevención laboral (II). La legionella
La legionella es una bacteria que se desarrolla en bajas concentraciones en la mayoría de circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. La bacteria es capaz de sobrevivir en un amplio intervalo de condiciones físico-químicas, multiplicándose entre los 20ºC y los 40ºC y destruyéndose en temperaturas superiores a los 60ºC. Con temperaturas inferiores, como es el caso de las que oscilan entre los 10ºC y los 20ºC, la bacteria puede permanecer latente en las aguas. Junto a la temperatura existen otras circunstancias, como el estancamiento de las aguas o la acumulación de materias de corrosión, lodos o amebas, que favorecen la multiplicación de legionella hasta permitirle alcanzar concentraciones perjudiciales para el ser humano. La forma en la que la legionella accede al organismo humano es la vía aérea, a través del sistema respiratorio. Procesos en los que se produce una aerosolización del agua contaminada con la bacteria, forman gotículas que pueden permanecer suspendidas en el aire y ser inhaladas por el ser humano, pudiendo provocar la enfermedad de la legionelosis.
Las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable: la existencia de una alta concentración de colonias de la bacteria, que inicialmente entran en la instalación, a través de la red pública de suministro, y condiciones incontroladas que permitan la multiplicación de la misma, es decir, la descarga de una corriente de aire con aerosoles contaminados al ambiente y un número suficiente de micro-gotas de los aerosoles inhalados por personas susceptibles de padecer la enfermedad (inmunodeprimidos). Estas circunstancias muy raramente se producen.
Para prevenir el riesgo de Legionelosis basta con romper esta cadena de sucesos en cualquiera de sus eslabones, algunos de los cuales es sencillo quebrar con sólo establecer un buen diseño y un correcto mantenimiento de las instalaciones de enfriamiento. De este modo, es posible minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos, reducir las posibilidades de inhalación mediante el adecuado emplazamiento del equipo y/o protección personal y, sobre todo, eliminar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias. Es decir, la posible entrada de una colonia de Legionella en la instalación de refrigeramiento sólo se volverá perjudicial para el ser humano si prolifera de forma descontrolada, algo que únicamente es posible cuando dicha instalación no se controla y mantiene de forma adecuada, tal y como exige la ley en el Real Decreto 865/2003 de 4 de julio por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención de la Legionelosis.
Las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable: la existencia de una alta concentración de colonias de la bacteria, que inicialmente entran en la instalación, a través de la red pública de suministro, y condiciones incontroladas que permitan la multiplicación de la misma, es decir, la descarga de una corriente de aire con aerosoles contaminados al ambiente y un número suficiente de micro-gotas de los aerosoles inhalados por personas susceptibles de padecer la enfermedad (inmunodeprimidos). Estas circunstancias muy raramente se producen.
Para prevenir el riesgo de Legionelosis basta con romper esta cadena de sucesos en cualquiera de sus eslabones, algunos de los cuales es sencillo quebrar con sólo establecer un buen diseño y un correcto mantenimiento de las instalaciones de enfriamiento. De este modo, es posible minimizar el arrastre de aerosoles de agua en la descarga del aire de los equipos, reducir las posibilidades de inhalación mediante el adecuado emplazamiento del equipo y/o protección personal y, sobre todo, eliminar las condiciones que favorecen la multiplicación de bacterias. Es decir, la posible entrada de una colonia de Legionella en la instalación de refrigeramiento sólo se volverá perjudicial para el ser humano si prolifera de forma descontrolada, algo que únicamente es posible cuando dicha instalación no se controla y mantiene de forma adecuada, tal y como exige la ley en el Real Decreto 865/2003 de 4 de julio por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención de la Legionelosis.
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viernes, 5 de diciembre de 2008
El mantenimiento de las torres: apuntes sobre prevención laboral
Iniciamos una serie de artículos en los que hablaremos del necesario mantenimiento de las torres dentro de unas normas básicas de prevención laboral.
Velar por la seguridad y la salud de los trabajadores mediante la aplicación de aquellas medidas que evitan los riesgos derivados del trabajo es el objeto de cualquier política orientada a la prevención de riesgos laborales. En aquellos entornos industriales y sanitarios en los que se utilizan instalaciones como los equipos de condensación y enfriamiento evaporativo, un control y mantenimiento acordes con la normativa relacionada con la prevención de riesgos laborales es suficiente para eliminar cualquier riesgo en cuanto a la proliferación de la bactería de la Legionelosis.
En España, la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales ha tenido como consecuencia un amplio desarrollo reglamentario que se ha traducido en la aparición de diferentes normas orientadas al establecimiento de medidas que garanticen la protección de los trabajadores. Entre ellas, se encuentra el Real Decreto 664/1997, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo. En el caso de los riesgos derivados de las propias instalaciones, existen otras normas que, aún sin ser específicas de prevención de riesgos laborales, recogen medidas destinadas a prevenir los riesgos derivados de las mismas, al mismo tiempo que fijan unas pautas de utilización, mantenimiento e inspecciones, con objeto de proteger la salud de los usuarios de estos equipos. Una de ellas es el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis a tener en cuenta en empresas que dispongan de instalaciones susceptibles de ser colonizadas por legionella.
Velar por la seguridad y la salud de los trabajadores mediante la aplicación de aquellas medidas que evitan los riesgos derivados del trabajo es el objeto de cualquier política orientada a la prevención de riesgos laborales. En aquellos entornos industriales y sanitarios en los que se utilizan instalaciones como los equipos de condensación y enfriamiento evaporativo, un control y mantenimiento acordes con la normativa relacionada con la prevención de riesgos laborales es suficiente para eliminar cualquier riesgo en cuanto a la proliferación de la bactería de la Legionelosis.
En España, la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales ha tenido como consecuencia un amplio desarrollo reglamentario que se ha traducido en la aparición de diferentes normas orientadas al establecimiento de medidas que garanticen la protección de los trabajadores. Entre ellas, se encuentra el Real Decreto 664/1997, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo. En el caso de los riesgos derivados de las propias instalaciones, existen otras normas que, aún sin ser específicas de prevención de riesgos laborales, recogen medidas destinadas a prevenir los riesgos derivados de las mismas, al mismo tiempo que fijan unas pautas de utilización, mantenimiento e inspecciones, con objeto de proteger la salud de los usuarios de estos equipos. Una de ellas es el Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis a tener en cuenta en empresas que dispongan de instalaciones susceptibles de ser colonizadas por legionella.
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miércoles, 26 de noviembre de 2008
Legionella en Getafe
Los dos casos de legionella detectados recientemente en el municipio madrileño de Getafe devuelven al primer plano de la actualidad la búsqueda de argumentos que expliquen cuál es la causa de esta enfermedad y qué factores son los que favorecen su propagación.
Desde esta página, hemos insistido en ds aspectos que siempre deben tenerse en cuenta cuando se producen nuevos casos. En primer lugar, iniciar una investigación en condiciones que permita analizar todos los detalles relacionados con el brote y en segundo lugar buscar causas reales que eviten la siempre fácil asociación de las torres de refrigeración a esta enfermedad.
En esta ocasión, nos felicitamos porque la Asociación del Defensor del Paciente ha solicitado una investigación de oficio a la Fiscalía de Madrid, que permita averiguar cuántas personas hay afectadas y de dónde proviene el brote. Es decir, se pretenden seguir los trámites adecuados.
Como hemos comentado en otras ocasiones, la legionella es una bacteria que se desarrolla en bajas concentraciones en la mayoría de circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. Las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable. Una correcta inspección, limpieza y desinfección de la instalación de refrigeración evaporativa impedirá la producción de cualquiera de estas circunstancias, convirtiéndose en la solución para minimizar los riesgos de Legionella.
Desde esta página, hemos insistido en ds aspectos que siempre deben tenerse en cuenta cuando se producen nuevos casos. En primer lugar, iniciar una investigación en condiciones que permita analizar todos los detalles relacionados con el brote y en segundo lugar buscar causas reales que eviten la siempre fácil asociación de las torres de refrigeración a esta enfermedad.
En esta ocasión, nos felicitamos porque la Asociación del Defensor del Paciente ha solicitado una investigación de oficio a la Fiscalía de Madrid, que permita averiguar cuántas personas hay afectadas y de dónde proviene el brote. Es decir, se pretenden seguir los trámites adecuados.
Como hemos comentado en otras ocasiones, la legionella es una bacteria que se desarrolla en bajas concentraciones en la mayoría de circuitos de agua, resultando inocua en estas condiciones. Las torres de enfriamiento y condensadores evaporativos sólo son susceptibles de desarrollar la bacteria “Legionella Phenumophila”, es decir, de aumentar la concentración de la misma en el agua que recircula, si el líquido que recibe de la red está contaminado. En consecuencia, para que se produzca un brote epidémico de Legionelosis asociado a una torre de enfriamiento es necesario que se presente una cadena de sucesos altamente improbable. Una correcta inspección, limpieza y desinfección de la instalación de refrigeración evaporativa impedirá la producción de cualquiera de estas circunstancias, convirtiéndose en la solución para minimizar los riesgos de Legionella.
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jueves, 20 de noviembre de 2008
Costes de inversión en equipos de refrigeración
En un momento en que la necesidad de ahorro de energía debe aliarse con el control de costes, las torres de refrigeración de agua y condensadores evaporativos ofrecen una relación óptima entre inversión y rendimiento. ANEFRYC calcula que proporcionan un ahorro tanto económico como energético al sistema de productivo español de hasta 25.000 euros anuales por instalación.
Las instalaciones frigoríficas que condensan con la tecnología del enfriamiento evaporativo utilizan un compresor y un motor de accionamiento eléctrico y condensador más pequeño y, por lo tanto, más barato que otras tecnologías, lo que redunda en menores costes de inversión. Así mismo, se reducen los necesarios costes por insonorización.
Otro aspecto a tener en cuenta es que se trata de equipos más ligeros y fáciles de instalar, conceptos que se traducen igualmente en menores costes de inversión.
Las instalaciones frigoríficas que condensan con la tecnología del enfriamiento evaporativo utilizan un compresor y un motor de accionamiento eléctrico y condensador más pequeño y, por lo tanto, más barato que otras tecnologías, lo que redunda en menores costes de inversión. Así mismo, se reducen los necesarios costes por insonorización.
Otro aspecto a tener en cuenta es que se trata de equipos más ligeros y fáciles de instalar, conceptos que se traducen igualmente en menores costes de inversión.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
El enfriamiento evaporativo, uno de los pilares del Plan de Ahorro y Eficiencia Energética
La Unión Europea obliga a los Estados miembros a lograr un ahorro energético del 9% en el año 2016. El enfriamiento evaporativo ha sido seleccionado como una de las tecnologías idóneas para conseguir este objetivo.
El Plan de Ahorro y Eficiencia Energética o PAE es una de las principales herramientas de las que el Gobierno se ha dotado para alcanzar los objetivos de reducción energética fijados por la Comisión Europea. El actual PAE abarca los años 2008-2012 y contiene actuaciones concretas que se van a llevar a cabo en los sectores con mayor potencial de ahorro energético, como industria o edificación, entre otros. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha diseñado 28 medidas de las cuales 5 afectan al sector edificación y una al de equipamiento; en ellas, los equipos de enfriamiento evaporativo aparecen como una alternativa para conseguir un mayor ahorro energético.
Estas medidas se han diseñado atendiendo, por una parte, a los servicios que demandan un mayor consumo de energía, entre los que se encuentra la climatización, y, por otra parte, se han fijado los resultados energéticos que deben alcanzar las soluciones técnicas solicitantes de un apoyo económico. En este sentido, el PAE establece una serie de ayudas económicas para el establecimiento de medidas de ahorro y eficiencia energética, que oscilan entre el 22 y el 35% del coste de la instalación. Éstas son concedidas a través de las Comunidades Autónomas en función de una serie de requisitos de eficiencia energética establecidos en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios). Por último, el PAE establece también Planes Renove de sustitución de equipos en instalaciones térmicas de calefación, climatización y producción de agua caliente sanitaria que incorporen equipos de alto rendimiento energético.
El Plan de Ahorro y Eficiencia Energética o PAE es una de las principales herramientas de las que el Gobierno se ha dotado para alcanzar los objetivos de reducción energética fijados por la Comisión Europea. El actual PAE abarca los años 2008-2012 y contiene actuaciones concretas que se van a llevar a cabo en los sectores con mayor potencial de ahorro energético, como industria o edificación, entre otros. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha diseñado 28 medidas de las cuales 5 afectan al sector edificación y una al de equipamiento; en ellas, los equipos de enfriamiento evaporativo aparecen como una alternativa para conseguir un mayor ahorro energético.
Estas medidas se han diseñado atendiendo, por una parte, a los servicios que demandan un mayor consumo de energía, entre los que se encuentra la climatización, y, por otra parte, se han fijado los resultados energéticos que deben alcanzar las soluciones técnicas solicitantes de un apoyo económico. En este sentido, el PAE establece una serie de ayudas económicas para el establecimiento de medidas de ahorro y eficiencia energética, que oscilan entre el 22 y el 35% del coste de la instalación. Éstas son concedidas a través de las Comunidades Autónomas en función de una serie de requisitos de eficiencia energética establecidos en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios). Por último, el PAE establece también Planes Renove de sustitución de equipos en instalaciones térmicas de calefación, climatización y producción de agua caliente sanitaria que incorporen equipos de alto rendimiento energético.
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